CIUDAD DE MÉXICO, 16 de marzo.- Hasta hace unos meses se sabía más de Marco Fabián por su polémica conducta fuera del campo que por sus dotes para el futbol. Ahora, vestido con la playera del Cruz Azul, el mediocampista recuperó su mejor forma y, en el estadio Azul, fue la guía que permitió el triunfo celeste sobre los Xolos de Tijuana por 2-1.

Con goles, Marco Fabián ha cambiado las críticas por aplausos. Contra el Puebla, en la fecha siete, se ganó el apoyo de la afición al anotar el tanto del triunfo y volvió a repetir la historia con el equipo de Tijuana, partido en el que anotó los dos tantos que lo convierten en el goleador de La Máquina.

Por su parte, Xolos desde el inicio mostró que le es más importante avanzar en la Liga de Campeones de la Concacaf que comenzar a labrar su camino a la liguilla de la Liga MX. El técnico venezolano César Farías dejó en la frontera a los argentinos Darío Benedetto y Javier Gandolfi, además del ecuatoriano Fidel Martínez, reservados para jugar el martes contra el Galaxy de Los Ángeles.

El guión fue predecible desde los primeros instantes. En menos de diez minutos, Hugo Mariano Pavones tenía en su cuenta tres disparos a la portería de Cirilo Saucedo, mientras que los Xolos de Tijuana no habían causado el mínimo esfuerzo de José de Jesús Corona. La falta de puntería del local, fue la excusa que evitó la ventaja del equipo celeste.

La única sorpresa fue la de Richard Ruiz. El atacante de los Xolos se encontró un balón suelto en el área en el último minuto del primer tiempo, y no titubeó para anotar el 1-0, gol que provocó el abucheo del público hacia los celestes.

En el complemento comenzó el espectáculo de Marco Fabián. Luis Fernando Tena permitió el ingreso de Christian el Chaco Giménez y esto le dio más libertad al exmediocampista de las Chivas.

Antes de los primeros cinco minutos del segundo tiempo, Marco Fabián disparó desde fuera del área e hizo posible el empate del Cruz Azul. El balón se coló a la portería por una de las esquinas inferiores y a pesar de la estirada de Cirilo Saucedo, el equipo celeste se permitía el 1-1.

La Máquina, ante la conservadora apuesta de su rival, se entregó al ataque y no descansó hasta darle muerte al equipo visitante. César Farías creyó que con aumentar sus elementos en la zaga podría escapar con algún punto de su visita al Distrito Federal, pero Marco Fabián evitó cualquier éxito de los Xolos.

Volvió a aparecer el campeón en Londres 2012, disparó desde fuera del área y otra vez hizo inútil el lance de Cirilo Saucedo. Corrió el número ocho de La Máquina a festejar con su técnico, con sus compañeros y su público. El Cruz Azul recuperó el liderato de la Liga y Marco Fabián comienza a ganar el calificativo de ídolo en el Azul.