CIUDAD DE MÉXICO, 14 de marzo.- En las aulas del Colegio Argos de Metepec, Toluca, el camino del actual Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, y el técnico del León, Gustavo Matosas, coincidió por unos años. Ambos, con un destino distinto, compartieron su afición por el futbol y al final de la secundaria cada uno retomó el rumbo que 35 años después les permitirá reencontrarse en la residencia oficial de Los Pinos. 

No recuerdo bien si Peña Nieto es un año más grande o más chico que yo. Estuvimos en la misma secundaria en Toluca. Tenemos amigos en común, seguramente no se acuerda de mí, pero un par de veces jugamos al futbol, hasta en casa de la familia Corona. Han pasado muchos años”, dijo Gustavo Matosas.

Enrique Peña Nieto, descendiente de políticos, a finales de la década de los setenta, comenzaba a mencionar sus deseos de figurar en las altas esferas del gobierno. En ese entonces de 13 años, había estudiado un año en Estados Unidos y regresaría a México en 1979 para inscribirse en el Colegio Argos. Ahí, compartiría su pasión por el futbol con el hijo del uruguayo Roberto Matosas, y confesaría, en una clase, su deseo de convertirse en gobernador del Estado de México.

Participé en algunos proyectos de la escuela, haciéndome pasar por político, recuerdo que ahí comenzó mi aspiración por trabajar en la política. Representé a mi grupo en la ceremonia de graduación de la secundaria y luego en la preparatoria, pero no más allá de eso. Continué mis estudios, no me distraje mientras fui estudiante”, confesó Enrique Peña Nieto, presidente de la República, en una entrevista con la revista Quién.

Por su parte, Gustavo, hijo de futbolista, comentaba a finales de la década de los setenta que su sueño era seguir los pasos de su padre. Junto con el hijo de Gilberto Enrique Peña del Mazo, el menor de los Matosas trataba de imitar a su progenitor, batallaba para seguir en los estudios y, a la par, ganarse un lugar en las fuerzas básicas de los Diablos Rojos del Toluca.

Desde las primeras etapas mostraba que había algo que no lo iba a detener. No me extraña que haya conseguido todo esto, lo que me extraña es que lo haya conseguido en tan poco tiempo y con un equipo que comenzó en la Segunda División. La continuidad y su consistencia siempre fue su marca. Lo demostró ahora como técnico, hasta yo hubiera cambiado a diez jugadores del plantel que ahora tiene”, comentó a Excélsior el padre de Gustavo, Roberto Matosas.

El éxito lo alcanzaron cada uno en su ramo. Enrique Peña Nieto, uno año mayor que Gustavo  Matosas, se convirtió en Presidente de la República Mexicana en 2012. El técnico del León se alzó con el título de liga a finales de 2013. Después de 35 años ambos festejarán el triunfo.

¿El Presidente era bueno para el futbol?

Es el Presidente, sí, era un fenómeno”, agregó Matosas.