BRASILIA, 13 de marzo.- Pese al clima de protestas que prevalece en Brasil, el Mundial de 2014 será el más seguro realizado hasta ahora, aseguró el jueves el ministro de Deporte, Aldo Rebelo.

El ministro afirmó que las manifestaciones que ocurran en el país durante el Mundial, como las que sacudieron a Brasil durante la Copa Confederaciones del año pasado, no pondrán en peligro a los visitantes.

El Mundial en Brasil será el más seguro del mundo. Estadísticamente la incidencia de ese tipo de eventos como atentados en Brasil, es de cero. No somos una sociedad marcada por disputas fratricidas, odios religiosos, étnicos o nacionales", sostuvo Rebelo.

"Tenemos 16 mil kilómetros de frontera terrestre y ni un palmo es reivindicado por nadie, no tenemos apartheid étnico, no hacemos guerra de agresión. Tenemos ocho mil kilómetros de litoral y nadie reclama ni una piedra, ni un atolón, ni una isla. No veo que Brasil se exponga a los riesgos que la humanidad infelizmente aún respira", agregó el ministro.

Sin embargo, el país se vio sacudido el año pasado por una ola de protestas en demanda de mejores servicios que incluyó reclamos por el alto costo de las obras para preparar el Mundial. Algunas de las manifestaciones llegaron a ser violentas, con agresiones entre activistas y policías y depredación de edificios.

Al respecto, Rebelo insistió en que las manifestaciones son organizadas por grupos conocidos y sus actos están protegidos por ley siempre y cuando no incurran en violencia, en cuyo caso las autoridades deben intervenir. "No necesitamos más instrumento que la ley para enfrentar eso", dijo el ministro.

La presidenta Dilma Rousseff admitió recientemente que las fuerzas armadas podrían ser convocadas para controlar manifestaciones violentas que pongan en riesgo el Mundial, y el propio Rebelo indicó que la presencia de manifestantes enmascarados son una fuente de preocupación por su tendencia a recurrir a la violencia, como en febrero cuando un joven lanzó un fuego artificial que impactó en un camarógrafo, quien falleció poco después de sufrir el impacto.

Rebelo admitió que hay una preocupación natural por la seguridad debido a la retrospectiva histórica de grandes eventos deportivos que han generado acciones violentas, como el secuestro de atletas israelíes durante las Olimpiadas de 1972 en Múnich, el atentado de 1996 en los Juegos de Atlanta, o el reciente ataque a una estación en la ciudad rusa de Volgogrado poco antes de los Juegos de Invierno de Sochi.

El otro riesgo para el cual debe reforzar la vigilancia policial es el crimen común, que genera bastante peligro de asaltos para los visitantes que lleguen a Brasil para el Mundial.

Infelizmente en Brasil la estadística (de crímenes comunes) es preocupante, pero las policías están preparadas para enfrentar a la delincuencia", sostuvo Rebelo.

El Mundial reunirá en Brasil a 32 selecciones de todo el mundo y las autoridades del país esperan unos 600 mil visitantes extranjeros durante el torneo, que se extenderá del 12 de junio al 13 de julio en 12 ciudades.

ald