MELBOURNE, 12 de marzo.- Los equipos de la Fórmula Uno detestan la incertidumbre. A los seguidores del deporte les encanta. Los fanáticos saldrán ganando el fin de semana en el Gran Premio de Australia que pone en marcha la temporada.

Después de cuatro años de un dominio aburridor de Red Bull y Sebastian Vettel, lo único en lo que se ponen de acuerdo los expertos sobre la carrera del domingo en el circuito callejero Albert Park en Melbourne es que los bólidos azules no estarán al frente del pelotón.

Aparte de la posibilidad de que Red Bull tenga problemas, la jerarquía para el GP de Australia es una incógnita, ya que no hay consenso sobre cómo se adaptarán las escuderías al cambio a motores híbridos de seis cilindros con turbocargadores. El cambio de tren motriz —el motor, turbocargador y la cada vez más importante potencia almacenada en baterías— ha sido problemático para todos los equipos en las pruebas de pretemporada, especialmente los que utilizan motores Renault, y sobre todo Red Bull.

Si se suman a la ecuación la reducción en las cargas de combustible de un promedio de 160 kilogramos por carrera a un máximo de 100 kilogramos, además de los ajustes habituales de la primera carrera, el pronóstico de lluvia en Melbourne y los usuales cambios de temperatura, no es de extrañarse que algunos pronostiquen que ni siquiera habrá 10 pilotos cruzando la meta para ocupar las posiciones de puntos.

Algunos se han quejado de que las enmiendas al reglamento de la F1 cada vez son más complicadas y basadas en la última moda —por ejemplo, la puntuación doble en la última carrera de la temporada ocasionó furia entre los puristas— pero no se puede culpar a los dirigentes por intentar sacudir el deporte.

Vettel, Red Bull y el diseñador del equipo, Adrian Newey, son capaces de enderezar el rumbo y conquistar un quinto campeonato mundial consecutivo, pero sin duda no será un paseo como el año pasado.

En cambio, Mercedes es considerado el favorito para las primeras carreras de la temporada luego de dominar las pruebas de pretemporada, y hay esperanzas de que la firma alemana gane su primer campeonato de constructores.

Lewis Hamilton y Nico Rosberg son los favoritos en las apuestas para la carrera del fin de semana, y el director de Red Bull, Christian Horner, no sonaba muy esperanzado.

"No me sorprendería que le saquen dos vueltas de ventaja al pelotón, basado en lo que vimos en las pruebas de pretemporada", comentó Horner. "Ellos invirtieron más, e invirtieron más temprano. Están en una buena posición".

Ferrari siempre está en el centro de atención, pero en esta ocasión las miradas estarán posadas sobre la relación entre sus dos pilotos, Fernando Alonso y Kimi Raikkonen.

McLaren quiere comenzar en Melbourne su renacimiento luego de una pésima campaña de 2013, que le costó el cargo al director Martin Whitmarsh. Su puesto será ocupado en la parte administrativa por Ron Dennis, quien regresa a la pista luego de cinco años en la fábrica de la compañía, y en la parte deportiva por Eric Boullier, quien se fue de Lotus.

cmb