CIUDAD DE MÉXICO, 12 de marzo.- El encuentro más duro de Santos en lo que va de la Copa Libertadores lo vivió en Puerto La Cruz  ante el Deportivo Anzoátegui. Sufrió demasiado por lo endeble de su zaga,  pero pudo solventarlo gracias a un gol de su hombre de siempre: Oribe Peralta. Rescató el empate de 1-1 para mantener el invicto y la cima del Grupo 8 al llegar a siete unidades acumuladas. 

Desde el inicio, los de casa buscaron amedrentar a los jugadores del equipo mexicano con fuertes entradas, pero éstos reaccionaron de la misma forma. El encuentro se ensució. Al menos debieron darse dos tarjetas rojas, una de ellas para Oribe Peralta por un codazo a Alejandro Cíchero en el 6’, aunque el árbitro boliviano Raúl Orozco no fue lúcido en sus decisiones.

Aún así, el equipo local tuvo la capacidad de inclinar el encuentro a su favor para generar un par de opciones interesantes. En una, Evelio Hernández remató dentro del área, pero Oswaldo Sánchez desvió su tiro y en la siguiente Rolando Escobar se metió al área, pero apareció Ribair Rodríguez con una barrida para quitarle la oportunidad. 

Al equipo lagunero le costó demasiado acercarse al arco rival, desarticulado por la fragilidad de su defensa. Distinto a lo que sucedió en Montevideo, donde dejó una grata imagen por su futbol propositivo y vertical, en Venezuela se nubló. 

Pero el técnico Pedro Caixinha encontró en su banca la solución a los problemas ofensivos de su plantel con el ingreso de Javier Orozco en la segunda parte. Con su zona de ataque sobrepoblada, su once se dedicó más a atacar y generó las opciones para adelantarse en el marcador.

El Chuletita Orozco fue el que comandó los envíos de los Guerreros, que durante 15 minutos fueron amplios dominadores. Dio dos buenos pases al Cepillo, de los que sólo uno fue aprovechado, y también se animó a tirar. En la del gol, en el minuto 63, mandó un centro raso desde la banda derecha para dejar solo a Peralta.

Sin embargo, su pobreza defensiva llevó a los Guerreros a perder la ventaja en el minuto 72. Sánchez no pudo despejar de buena manera el balón, lo dejó en el punto penal y ahí apareció Manuel Arteaga para el 1-1.