BERLÍN, 11 de marzo.- El Bayern Múnich, que se encuentra en estado de gracia, intentará poner el segundo pie en los cuartos de final de la Liga de Campeones después del 0-2 conseguido en Londres, mientras que el Arsenal asegura que cree en el milagro y en darle la vuelta a la eliminatoria.

El conjunto bávaro, defensor del título, es consciente de que lo tiene todo a su favor pero también de que no debe relajarse para no alimentar el sueño del equipo del francés Arséne Wenger.

Para el técnico español Pep Guardiola la clave en la vuelta está en apropiarse del balón. “Si no tenemos la pelota, tendremos problemas. Si tenemos la pelota, estoy seguro de estaremos en cuartos de final”, dijo Guardiola.

La declaración no es sorprendente viniendo de Guardiola, puesto que responde a su filosofía de posesión de pelota pero en parte es una respuesta a lo que ocurrió en el partido de ida, cuando en los primeros minutos el Arsenal logró complicarle bastante la vida la Bayern con una presión muy agresiva.

El francés Franck Ribéry volvió al equipo después de un hematoma en un glúteo que hizo necesaria una pequeña cirugía y reapareció con gol el sábado en la goleada ante el Wolfsburgo (1-6).

Los gunners recurren a la pasada edición del torneo continental, cuando ganaron en el Allianz Arena por 0-2, un resultado que en aquella ocasión no fue suficiente para superar el 1-3 que habían recibido en Londres, pero que apuntala la confianza de los de Arsène Wenger en que en esta ocasión pueden lograr la proeza.