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CIUDAD DE MÉXICO, 11 de marzo.- Borrón y cuenta nueva. Sergio Pérez cerró el capítulo, donde reinó la frustración por no conseguir los resultados planteados con McLaren, y ahora abre una nueva página en su carrera en la Fórmula 1, al volante de un Force India, que si bien no es uno de los equipos punteros de la parrilla, es uno de los más fuertes en la media tabla y le han ofrecido al mexicano una oportunidad para volver a visitar el podio, si es que éste gestiona adecuadamente su monoplaza.

Más allá del hecho de ser el primer piloto mexicano que estuvo en las filas de McLaren y la tormenta que representó enfrentar los cambios dentro de la directiva de Woking, su paso por la escudería británica le dejó la madurez para enfrentar los problemas, la experiencia necesaria para resolverlos y, sobre todo, la fortaleza para ser consistente en la pista a pesar de las adversidades, misma que le ayudó a cosechar 26 puntos en las últimas cuatro carreras y alcanzar su mejor resultado del año en la India, un quinto lugar.

Aquel chico que paseaba en el paddock con cara de preocupación, ahora se muestra mucho más centrado y mucho más accesible, tanto dentro como fuera de las pistas.

Su renovado espíritu buscará ayudar al crecimiento de su nuevo equipo, una escudería joven, que comenzó a escribir su historia en 2008 y que en su palmarés luce un segundo puesto que obtuvo en 2009 junto con Giancarlo Fisichella.

Este año, bajo el cobijo del número 11, la suerte le sonrió toda vez que, el cambio de motores y la nueva reglamentación, le dan una oportunidad única para pelear en los primeros lugares de la parrilla.

En las prácticas de pretemporada, Checo demostró que el VJM07 será uno de los que dará pelea en Australia, toda vez que el motor provisto por Mercedes-Benz, se ha visto confiable. Esto unido a su habilidad para cuidar el desgaste del auto y neumáticos y su manejo fino en pista seca como mojada, que serán factores clave para repetir el sueño de pisar el podio.

“Estoy muy emocionado de unirme a un nuevo equipo justo cuando la F1 está entrando en una era de cambios. Es una gran oportunidad para nosotros, como equipo pequeño, para hacerlo muy bien, sobre todo en las primeras carreras”, explicó el joven de 23 años.

Sin embargo, Checo tendrá un fuerte rival a vencer: su coequipero Nico Hülkenberg, quien el año pasado hizo gala de su agresividad y habilidad al volante que lo llevaron a conquistar un cuarto puesto.

Juntos buscarán darle su mejor año a Force India.

El niño ya creció

Esteban Gutiérrez dejó atrás su condición de principiante. Ahora, con 19 carreras de experiencia y el reconocimiento de haber sido el Novato del Año en 2013, al sumar seis puntos en la temporada, el regiomontano se alista para encarar un segundo año atípico en la carrera de un piloto, ya que con los cambios de la máxima categoría su capacidad de adaptación jugará un papel muy importante para dar el siguiente paso con su equipo Sauber.

“Quiero convertirme en líder de la escudería. Éste es mi segundo año en F1 y creo que mi desenvolvimiento con el equipo es muy importante para cumplir objetivos.

“Como piloto, quiero dar el siguiente paso. Durante las vacaciones de invierno analicé y evalué todo lo que ocurrió en mi temporada de novato para poder transformarlo en una ventaja poderosa esta temporada”, explicó.

Con el número 21 en el frontal de su monoplaza, el piloto mexicano utilizó los primeros entrenamientos de la pretemporada para adaptarse al desempeño del C33 y hacer algunos cambios previos a la carrera en Melbourne.

El joven de 22 años está consciente de que, para poder pelear en la zona de puntos, deberá lucir su manejo consistente, mismo que mostró en la segunda mitad de 2013, y adaptarse a una estrategia agresiva que compense las deficiencias del Sauber con respecto a los equipos de la punta.

“Es mi obligación sacar lo máximo a las armas que me ha dado el equipo. Estoy listo para Melbourne”, aseguró.

A unos días de que arranquen los motores en el circuito de Albert Park, los dos mexicanos vuelven a encender los ánimos nacionales con la esperanza de que, en alguna carrera, podamos verlos arriba, en el podio.