CIUDAD DE MÉXICO, 10 de marzo.- El juego limpio se hizo presente nuevamente, ahora en la Liga de Alemania, cuando el mediocampista Aaron Hunt confesó al silbante que se dejó caer en una jugada que había sido sancionada como penal, por lo que el silbante dio marcha atrás a su decisión.

Al minuto 75 del encuentro entre Nuremberg y Werder Bremen, correspondiente a la fecha 22 de la Bundesliga, Aaron Hunt recibió la pelota y con un autopase ingresó al área rival, pero el esférico le quedó largo y cayó ante la marca de un defensor, provocando que el árbitro pitara penal a su favor.

El también capitán del equipo visitante, que aparentemente había sido derribado, confesó al juez que no existió contacto con el zaguero y el silbante continuó con el encuentro como si nada hubiera pasado.

Posterior al acto de Fair Play, el centrocampista recibió las felicitaciones de sus rivales.

El encuentro terminó lo ganándo el Werder Bremen por 2-0 que se ubica en la posición 11 de la Liga alemana.

fdr