BARCELONA, 10 de marzo.-En un partido trepidante y repleto de alternativas, el Rayo Vallecano dio la sorpresa el lunes al ganar 3-2 en el estadio de Anoeta de la Real Sociedad, donde nunca antes había conseguido la victoria en la liga española.

El último triunfo liguero del equipo madrileño en feudo realista se remonta a 1992, en el viejo feudo de Atocha. Pero la octava victoria del Rayo en el actual torneo no le pudo venir en mejor momento, pues el equipo sigue penúltimo por la 27a fecha del campeonato, aunque ahora empatado a 26 puntos con el Almería y el Valladolid, que transita fuera de los puestos del descenso.

La Real, en cambio, malogró una oportunidad de oro para tomar la quinta plaza que sigue siendo propiedad del Villarreal, que también perdió el sábado, 2-0, en Granada; y sus 43 unidades aún siguen lejos de las 51 que ostenta el Athletic de Bilbao en el cuarto lugar, bueno para jugar la próxima Liga de Campeones.

Iñigo Martínez puso en ventaja a la Real a los dos minutos, el argentino Joaquín Larrivey igualó de penal a los cuatro, Rubén Pardo (45) repitió por los locales y Alberto Bueno (47) niveló de nuevo por el Rayo antes de que Rubén Rochina (67) culminara la remontada.

El Real Sociedad-Rayo fue un partido de montaña rusa, que inició con raudo gol de Martínez, cabeceador de un tiro libre lanzado por Pardo y forzado por el mexicano Carlos Vela.

Pero de inmediato niveló el Rayo por vía de Larrivey, quien cayó en el área tras forcejó con José Angel Valdés y transformó él mismo el penal, engañando al arquero.

Vela probó fortuna con dos roscas buscando el poste más lejano, pero fue Pardo quien volvió a desnivelar al filo del descanso, cuando recogió un balón en el balcón del área y soltó un zurdazo que rebotó en la defensa camino de la red.

La segunda parte también inició a todo trapo y empate visitante, al errar el arquero realista Eñaut Zubikarai, sustituto del chileno Claudio Bravo, y dejar una pelota a pies de Bueno, quien no perdonó en boca de gol.

Zubikarai sí exhibió mano firme en un posterior disparo lejano del goleador, pero nada pudo hacer en la siguiente llegada de Rochina, quien combinó con Bueno y cruzó raso, evitando su estirada.

cmb