CIUDAD DE MÉXICO, 9 de marzo.- Cierren las puertas señores, los gallos ya tienen las navajas amarradas y el palenque está por empezar. La pretemporada ha calentado el ambiente, pues en el papel se sirve una batalla más equilibrada que la de los últimos años, con los rivales de Red Bull cifrando gran parte de sus esperanzas en la vulnerabilidad que han mostrado sus motores, pues su desempeño no ha sido tan contundente como los de Mercedes.

Gran parte de esta ecuación es patrocinada por el drástico cambio de motores que sufrió la F1 esta temporada, luego de que la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) decidió que la máxima categoría debía abandonar los motores V8 y alinearse junto con otros campeonatos a utilizar unos más pequeños en pro de la ecología. Estos propulsores, de ocho cilindros dispuestos en dos bloques, unidos en forma de V, eran muy potentes (750 caballos de fuerza) pero el gasto de combustible era considerable (1.4 km/l aproximadamente).

Por eso, el corazón elegido para impulsar a estos bólidos serán los renovados V6 turbocargados, los cuales son más eficientes y tienen un mejor
desempeño de combustible. Durante las prácticas de pretemporada, en Jerez de la Frontera, España, y Sahkir, Bahréin, estos motores demostraron que más allá de la velocidad, el éxito dependerá de su fiabilidad.

Tal fue el caso de los Renault, que fueron un dolor de cabeza para Red Bull a lo largo de las tres tandas de entrenamiento, toda vez que el equipo campeón sólo consiguió acumular mil 689 kilómetros de recorrido, debido al sobrecalentamiento del propulsor que provocó varios incidentes en la pista. Esta cifra sólo fue superior a la de Marussia (1,258 km.), cuyos autos se ausentaron los primeros dos días en Jerez, y a la de Lotus (1,288 km.), que sólo participó en las dos tandas de entrenamientos en Bahréin.

Por el contrario, el motor de Mercedes demostró su dominio siendo el que más kilómetros acumuló: 17,946, permitiendo a su constructor y a los demás equipos que lo utilizan (McLaren, Williams y Force India) concentrarse más en conocer y pulir el comportamiento de su auto. Ferrari tampoco se quedó atrás, demostrando consistencia y las ganas de repetir aquellos años en los que eran imbatibles.

Pero aún no hay que cantar victoria: hay que recordar que en cuanto Red Bull encuentra la solución para sus problemas, puede recuperarse de manera  trascendente, como en 2012.

“Creo que podríamos ver grandes cambios de la primera a la segunda carrera y de la segunda a la tercera, con todos tratando de mejorar el coche continuamente. Al principio, la fiabilidad será la clave, porque sin ella no se pueden marcar puntos. También creo que algunos equipos que están sufriendo ahora podrán recuperarse, mientras que los equipos que por ahora parecen contar con una ligera ventaja, podrían estancarse algo en su rendimiento”, explicó Stefano Domenicalli, jefe de la Scuderia.

Contienda de habilidades

De camino a Australia, Sebastian Vettel levanta los ojos al cielo, al tiempo que observa cómo Fernando Alonso, Kimi Räikkönen y Lewis Hamilton, podrían estar más cerca de él, que nunca.

Si bien el tetracampeón y su compañero Daniel Ricciardo no son actuales favoritos, los viejos conocidos, quienes fueron ensombrecidos en 2013 por su dominio, como Fernando Alonso, Kimi Räikkönen o el mismo Jenson Button, levantan la mano para ocupar el lugar más alto del podio.

Su capacidad para adaptarse a diversos cambios y su entereza para afrontar la presión de carrera serán la clave para que puedan brillar.

 Y si bien no todos los equipos de la máxima categoría llegan en igualdad de circunstancias, no se debe descartar la pericia de Romain Grosjean, de Lotus, que con un manejo conservador podría capitalizar una victoria, al igual que Felipe Massa, de Williams, quien con nuevo patrocinador es candidato a sorprender a propios y extraños.

Afortunadamente, tanto Sergio Pérez como Esteban Gutiérrez ya no son de los más novatos de la parrilla y tanto su experiencia como la de sus equipos parecen ser buenas fórmulas para un buen resultado, aunque deberán hacer gala de astucia y sus buenas manos para poder ir más allá de los primeros diez lugares.

Los semáforos van a apagarse, la función está por comenzar.

 

La guía del aficionado

Durante el año la máxima categoría del automovilismo mundial corre 19 Grandes Premios alrededor del mundo. Esto es lo que debes saber.

Fin de semana de carrera

Los 11 equipos tienen el viernes dos sesiones de entrenamientos de 90 minutos, en las cuales se estudia el estado de la pista, el balance del auto y se comienza a poner a punto el monoplaza.

Para este año los terceros pilotos tendrán más actividad y los equipos recibirán un juego de neumáticos prototipo que sólo se podrá utilizar en los primeros 30 minutos de las prácticas. El sábado se realiza la tercera práctica que dura una hora y ahí se prepara el auto para la calificación.

 

Calificación

Esta sesión es cronometrada y se divide en tres partes. La primera dura 20 minutos y en ella participan todos los pilotos. Durante ese tiempo pueden hacer vueltas a máxima velocidad para marcar su mejor registro. Al final los peores seis tiempos quedan fuera. Tras siete minutos de receso inicia la Q2, la cual dura 15 minutos y elimina a otros seis pilotos, dejando diez autos en la pelea por la pole position.

 

Carrera

Cada Gran Premio tiene un número diferente de vueltas, dependiendo del largo de la pista en que se desarrolle. Siempre se deben cubrir cuando menos 300 kilómetros de carrera. Antes del inicio los autos deben formarse en la parrilla de salida, dependiendo del lugar que obtuvieron en la calificación. Se realiza una vuelta de formación, en la que el safety car encabeza la caravana.  Una vez que regresan a la parrilla, se colocan en su lugar nuevamente y se encienden cinco luces rojas en el semáforo: cada una representa un segundo para la cuenta regresiva y cuando se apaga la última luz comienza la competencia.

 

Pits

Desde 2011, Pirelli es el proveedor de neumáticos en la Fórmula 1. Debido al desarrollo de materiales de alta degradación, todos los equipos necesitan hacer una o varias paradas en los fosos para cambiar las llantas. Durante estas paradas se pueden ajustar algunas partes del auto, como los alerones, y limpiar la entrada de aire de los radiadores (pontones).

Desde hace tres años quedó prohibida la recarga de combustible durante las paradas en los fosos.

 

Podio

Los tres primeros lugares de la carrera suben al podio; ahí se les entregan sus trofeos y también se reconoce al equipo ganador. Posteriormente suena el himno nacional de los países del piloto y del constructor, que cruzaron la meta en primer lugar.

  

DRS y ERS

Introducidos para mejorar el espectáculo y los rebases en la carrera, estos dos elementos aumentan la velocidad del monoplaza por algunos segundos.

 El DRS (Drag Reduction System) es un sistema que abre una parte del alerón trasero del auto para reducir la fuerza que empuja hacia abajo el auto, y con ello ganar velocidad. Este dispositivo sólo se puede activar en una zona de la pista, preestablecida y cuando el piloto que lo va a utilizar está dentro del rango de un segundo del auto de adelante. Al pisar el freno, el alerón se vuelve a cerrar.

El ERS (Energy Recovery System) recupera la energía que se crea cuando el monoplaza es frenado; ésta puede ser utilizada para obtener más potencia durante 33.3 segundos por vuelta. Es muy utilizado en la arrancada, en un rebase o para defenderse de un auto que quiere ganar la posición.

Suspensión de la carrera

Los autos deben rodar a baja velocidad hasta llegar a la parrilla de salida en la recta principal acomodándose en los cajones de salida conforme su posición al momento de la detención, con el líder colocado en la pole position.  En este tiempo los mecánicos pueden trabajar en el auto, pero nunca recargar combustible. Si uno o varios pilotos estaban en pits, regresarán a la carrera en la posición que tenían al momento que se dio la detención.