SANTIAGO, 9 de marzo.- La presidenta brasileña Dilma Rousseff expresó hoy su indignación por actos racistas sufridos en los últimos días por un árbitro y un jugador de futbol, deporte que “fue manchado por escenas de racismo”.

En su cuenta en la red social Twitter, Rousseff se refirió a los insultos y actos racistas sufridos por el árbitro Márcio Chagas y el jugador Arouca, el pasado miércoles.

“Estoy invitando líderes religiosos del mundo a enviar mensajes contra el racismo y por la paz”, señaló la mandataria de Brasil, país que entre el 12 de junio y el 13 de julio próximo será sede de la Copa del Mundo.

Márcio y Arouca tienen toda mi solidaridad, así como la de todos los brasileños. Es inadmisible que el Brasil, la mayor nación negra fuera de África, conviva con escenas de racismo”, añadió.

El pasado 13 de febrero, la presidenta Rousseff lamentó manifestaciones racistas registradas dos días antes en Perú, contra el jugador Tinga, del club Cruzeiro, en un partido por Copa Libertadores.

En esa ocasión, señaló que “acordé con la ONU y la FIFA, que nuestra Copa de Copas también será la Copa Contra el Racismo, porque el deporte no debe ser jamás escenario para la intolerancia”.

cmb