PRETORIA, Sudáfrica, 5 de marzo.- Oscar Pistorius pidió a un amigo que asumiera la culpa cuando una pistola se disparó por accidente en un restaurante en Johannesburgo semanas antes que el corredor con las piernas amputadas supuestamente matara a tiros a su novia, testificó el miércoles un testigo en el juicio por asesinato.

El testimonio del boxeador Kevin Lerena está relacionado con los cargos contra Pistorius por armas de fuego, y siembra dudas sobre el carácter de un hombre que insiste que disparó por accidente a Reeva Steenkamp en su hogar en la madrugada del 14 de febrero del año pasado. La fiscalía dice que disparó a propósito a su novia de 29 años.

Lerena señaló que el incidente en el restaurante ocurrió cuando Pistorius, otros dos amigos y él estaban en la zona Melrose Arch de Johannesburgo en enero de 2013. Un amigo, Darren Fresco, pasó su pistola a Pistorius por debajo de la mesa y le dijo que tenía una bala en la recámara, relató Lerena. Luego hubo un disparo, que dejó un hoyo en el piso cerca del pie del boxeador, indicó.

"Hubo un silencio total", recordó Lerena, quien señaló que quedó estupefacto y tenía sangre en un dedo donde rozó la bala. Dijo que Pistorius se disculpó, y preguntó "¿estás bien? ¿Están todos bien?".

Lerena dijo que antes que se acercara el encargado del restaurante, Pistorius pidió a Fresco que asumiera la responsabilidad por el disparo.

Di que fuiste tú. No quiero presión encima", relató Lerena sobre las palabras de Pistorius. "Tengo demasiada atención de la prensa".

Lerena indicó que pagaron la cuenta y se fueron del restaurante, y no volvieron a hablar sobre el incidente. Dos días después que Pistorius disparó a Steenkamp, Lerena dijo que despertó y encontró más de 100 llamadas perdidas de periodistas de todo el mundo que trataban de contactarlo para hablar sobre el incidente con la pistola.

El abogado defensor Barry Roux intentó establecer que hacía ruido en el restaurante —el administrador indicó que estaba lleno con más de 200 clientes— y que Pistorius no escuchó a Fresco cuando le dijo que había una bala en la pistola.

Pero no se disputó la alegación de Lerena de que Pistorius pidió a su amigo que se responsabilizara por el disparo.

"Él (Pistorius) sí dijo, 'Fresco, asume la responsabilidad, porque esto podría ser importante''', afirmó Lerena.

Pistorius, un atleta mundialmente famoso y el primer corredor sin piernas que compite en unos Juegos Olímpicos, está acusado de asesinato y otros tres cargos: dos por disparar una pistola en un lugar público y otro por posesión ilegal de municiones. Se declaró inocente de los cuatro.

Antes, Roux intentó socavar las declaraciones de dos testigos presentados por la fiscalía, quienes dijeron que escucharon gritos y disparos la noche en que el velocista mató a su novia.

El abogado dijo que las similitudes en su recuento de los hechos indican que habrían hecho coincidir sus versiones en perjuicio de la verdad.

El vecino de Pistorius, Charl Johnson, reanudó su testimonio luego de que un día antes dijera en la corte que escuchó gritos y disparos en la madrugada del día que Pistorius mató a Steenkamp.

Su esposa, Michelle Burger, dio una declaración similar y en un momento rompió a llorar cuando recordó lo que, dijo, eran los gritos de terror de una mujer.

El abogado defensor dijo que hay diferencias entre las declaraciones que Johnson y Burger dieron a la policía tras el tiroteo y las que han dado ante el tribunal. Tanto las declaraciones como los testimonios tienen similitudes, señaló Roux, insinuando que lo que dicen en la corte puede estar contaminado porque han platicado acerca de lo que dirán.

Ambos podrían haber estado juntos en el sitio de los testigos", dijo Roux. "¿Qué les parece eso?".

La frase mordaz provocó un llamado de atención por parte del juez Thokozile Masipale, quien dijo a Roux que había ido demasiado lejos.

Roux sostuvo que partes cruciales del testimonio de la pareja no estaban en los comentarios iniciales que hicieron a la policía, entre ellos, los que señalan que percibieron cómo los gritos de la mujer crecían en intensidad y ansiedad, y que oyeron como se "desvanecía" la voz de la mujer tras oír la última ronda de disparos.

Johnson dijo que tal vez él y su esposa fueron más expresivos al dar su testimonio en la corte que cuando declararon ante la policía.

"Puedo aventurar que quizá se deba a la forma en que cuentas la historia verbalmente", dijo. "Es mucho más emotivo (el testimonio), mientras la declaración es más factual".

Al principio de la audiencia del miércoles el fiscal Gerrie Nel dijo que el día previo se leyó en la corte el número de Johnson. Éste dijo que desde entonces ha recibido "numerosas llamadas" perdidas.

Indicó que uno de los mensajes que le dejaron decía: "¿Por qué mientes en el tribunal? Sabes que Oscar no mató a Reeva. Eso no está bien".

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