ACAPULCO, 2 de marzo.- El búlgaro Grigor Dimitrov y la eslovaca Dominika Cibulkova se coronaron en el Abierto Mexicano de Tenis, para darle un sabor diferente al de los últimos años, ya que por primera vez en 15 años el torneo no tuvo a un campeón latino.

Desde que en 1998 el checo Jiri Novak ganó el certamen en singles y dobles, el torneo, que hasta 2013 se jugaba sobre arcilla, siempre había sido ganado por jugadores cuyas nacionalidad que hablan la lengua romance.

Las de ayer fueron dos finales no aptas para cardiacos, de casi tres horas de duración.

Dimitrov, quien al igual que Anderson jugaba su primera final de un torneo de categoría ATP 500, supo venir de atrás para derrotar en tres sets a Kevin por 7-6 (7/1), 3-6 y 7-6 (7/5), luego de haber tenido una desventaja en el tercer y definitivo set al ver roto su saque ante la efectividad y la potencia del sudafricano.

Sin embargo el búlgaro supo contestar el saque de más de 210 kilómetros por hora de su rival para igualar en el séptimo game, lo que le dio vida a Dimitrov, quien contó con un buen número de aficionados que lo apoyaron.

En la muerte súbita, Anderson dejó largo un revés en el undécimo punto del tie break para un mini rompimiento, y posteriormente estrelló una pelota en la red, y aunque cayó del otro lado de la cancha salió para definir el título de Dimitrov, quien se tiró al suelo incrédulo de lograr, sin duda, su mayor logro hasta ahora como tenista profesional.

Por su parte Cibulkova, 13 del ranking de la WTA y máxima favorita, se topó con una rival ubicada en el lugar 70 del mundo y que jugaba su primera final de un torneo profesional, por lo que se suponía que la eslovaca tendría un partido sencillo.

Sin embargo Christina McHale de 21 años, le dio una batalla que nadie esperaba gracias a un drive de gran velocidad y potencia, y a una efectiva devolución que metió en serios problemas a Cibulkova.

Luego de dos horas y 54 minutos, la eslovaca superó por 7-6 (7/3), 4-6 y 6-4 a una de las grandes promesas del tenis estadunidense, aunque tuvo que pelear hasta el punto final gracias a la férrea batalla de McHale quien nunca bajó los brazos, incluso cuando hasta en cuatro ocasiones Cibulkova tuvo punto para campeonato.

“Fue un partido extremadamente difícil y me siento realmente cansada porque fue muy complicado físicamente y mentalmente”, explicó Cibulkova.

“Es un gran torneo y me enamoré de él. Yo vine como parte de mi preparación para los torneos grandes (Indian Wells y Miami), pero ahora es uno de mis torneos favoritos”, agregó.

Se le preguntó también si regresará para el próximo año a defender su cetro.

“Me encantaría. Espero que se ajuste a mi calendario porque he pasado un gran tiempo aquí”, dijo.