CIUDAD DE MÉXICO, 2 de marzo.- Más que los aspectos técnicos que pudo dar en las más de tres horas de clínica a los pequeños de la Liga de Beisbol Infantil Gigantes de Iztapalapa, la motivación fue el mayor aporte del exjugador de Ligas Mayores, Ken Griffey Jr.

Más de 100 peloteros desde los 5 hasta los 16 años y jovencitas, tuvieron la oportunidad de convivir con Griffey Jr. y adquirir un poco de su gran experiencia en el Rey de los Deportes.

“Yo jugué con  muchos Vinicio Castilla, Juan Gabriel Castro... Sé que aquí en México se juega beisbol y  que les gusta mucho, la verdad es que este recibimiento a mi no sorprende”, dijo Griffey.

El bateador con 630 cuadrangulares en su carrera en las Grandes Ligas, llegó al deportivo Santa Cruz Meyehualco, junto con el también exligamayorista Joe Logan y  la softbolista ganadora de la medalla de oro en Atenas 2004, Natasha Watley. Compartieron un poco de sus conocimientos, en un programa impulsado por la embajada de Estados Unidos en México.

Griffey Jr., que se retiró en 2010 y que ahora es parte de la directiva de Marineros de Seattle,  ha formado parte de estos programas para dar clínicas a pequeños este año. Incluso hace unas semanas estuvo en
Cuba acompañado por Barry Larkin y hoy, justo en  fechas que se realizan los entrenamientos primaverales de los equipos de Grandes Ligas, está en México.

 “Los extrañé el primer año (entrenamientos primaverales), pero ya ahora ya no, estoy muy bien haciendo esto, además trabajo con los Marineros y ahí puedo estar en los entrenamientos, aunque no jugando, que es diferente”, señaló.

Griffey entenó primero a niños de 7 y 8 años. Si bien ellos no recuerdan mucho de su carrera como jugador, todos sabían quién era este personaje.

“Él pegó muchos jonrones y fue a muchos Juegos de las Estrellas”, le dijo un pequeño a su mamá al terminar la práctica.

Ken les lanzó primero rodados con los que no hubo problemas, pero con los elevados  un  pequeño necesito varios intentos. Tras una revisión que le hizo de su guante, que estrenó este mismo sábado, se dio cuenta que estaba aún muy duro. Griffey  lo aflojó un poco y le dio un par de palmadas en la espalda, en el siguiente intentó el pequeño logró capturar la esférica.

Después llegaron los niños de 9 y 10 años y Griffey les preguntó a todos (en inglés) “¿Les gusta la escuela?”, y tras la traducción casi todos gritaron que sí, excepto uno que dijo con palabras y con gestos “más o menos”, provocando la risa del jugador, que sobresalió en una época manchada por el abuso de sustancias prohibidas, pero que nunca fue señalado, por el uso de éstas.

“Esa situación ha cambiado (uso de sustancias prohibidas), hoy el pelotero sabe que todo tiene una consecuencia y eso se está corrigiendo”, aseguró.

Griffey también realizó una práctica de bateo, lo que provocó sonoras ovaciones de parte de los presentes en cada tablazo con el que ponía a volar la pelota.