CIUDAD DE MÉXICO, 2 de marzo.- Hace cinco años el joven Sébastien Ogier llegó a México con el sueño de convertirse en campeón del mundo. En aquella ocasión, el reclutado por un equipo francés para competir en la categoría Junior tenía uno de los mejores fines de semana de su vida, que culminó en su primer triunfo dentro del Mundial de Rallies.

Ahora el francés, de 30 años, actual campeón de la categoría, llega con la determinación de volver a ganar en las terracerías mexicanas, y de paso sacarse la espinita de haber perdido el Rally de Suecia por una distracción que él mismo calificó como una estupidez.

“Tengo a México en mi corazón por muchas razones. Aquí comencé mi carrera en el WRC, en la categoría Junior, fue un sueño venir aquí por primera vez. Desde ese fin de semana de ensueño, México se quedó en mi corazón.

“Amo este rally. La atmósfera es muy buena y la arrancada (atrás de la Alhóndiga de Granaditas) es una de las que más me gusta ya que tienes que recorrer caminos muy estrechos, todos llenos de gente que te apoya”, comentó Ogier en una visita relámpago a la Ciudad de México, previo a iniciar las actividades en el Rally México.

Pero más allá de tener una de las aficiones más entregadas, este rally, que será del  6 al 9 de marzo, es uno de las más complicados no sólo porque es el primer rally de tierra y el calor es sofocante, sino por la elevada altitud (que va desde mil 815 a dos mil 800 metros) que provoca que el auto pierda potencia.

“Tienes que adaptar tu estilo de manejo para no sufrir durante el fin de semana. Para mí es muy bueno y se ajusta a mi forma de pilotar porque tienes que manejar muy limpio: encontrar la línea ideal, acelerar a fondo y tan rápido como puedas antes de entrar a otra curva. Debes ser muy preciso y no muy agresivo. Me encanta ese tipo de manejo”, confesó.

Otro de los puntos finos estará en la gestión del auto, ya que al haber un aire menos denso que enfría menos los componentes del auto, éste tiende a sobrecalentarse si se le exige demasiado.

A esta cita, Sébastien Ogier llegará en segundo sitio de la tabla general del campeonato, luego de perder el liderato en Suecia, donde en el segundo día se despistó y perdió cuatro minutos y medio, dejando paso libre para que Jari-Matti Latvala encabezara la tabla general.

“Debo decir que estoy feliz de ser el segundo porque ahora, con las nuevas reglas, arrancamos conforme al campeonato y abrir paso en las terracerías mexicanas es muy complicado porque hay mucha tierra suelta y el camino se vuelve muy resbaloso”, explicó.

Aunque esto no represente gran ventaja, el galo aprovechará para cronometrar los mejores tiempos para conseguir su segunda victoria, tanto en el rally como de la temporada.

Sin bajar las manos

Uno de los objetivos tanto de Sébastien como de su equipo es reafirmar el campeonato, y poder comenzar una nueva leyenda.

Dentro de la lista de rivales el que más se acerca a darle pelea es Jari-Matti Latvala, quien pelea en igualdad de condiciones ya que pilotos como Mads Ostberg, quien fue fichado por Citroën, o Robert Kubica, quien compite en M-Sport, necesitan un poco más de tiempo para adaptarse al carro antes de ser una verdadera amenaza. Mientras que al equipo Hyundai le falta un poco de kilómetros de aprendizaje, de acuerdo con su análisis.

Sin embargo, el francés está consciente de que esto no se puede lograr si uno se confía en la superioridad de su auto.

“El detalle hace la diferencia. Tenemos otras ventajas para competir con los demás. Pero si te relajas inmediatamente tú pagas, lo vi en Suecia. Tienes que dar lo mejor de ti porque nunca es fácil ganar”, aseguró.