CIUDAD DE MÉXICO, 1 de marzo.- Decía Jesús Ramírez, técnico campeón Sub 17 con México, que cuando vio a Carlos Vela “me sorprendió que lo encontrara en un campo de beisbol cuando antes ya lo había visto haciendo goles por todos lados en Cancún”.

Otro entrenador, Fernando Vázquez, que lo tuvo en el Celta un semestre, ya un poco mayor, lo rememora como un chico “tímido, fino, veloz, te miraba pero siempre a la expectativa, muy fuerte en sus desplazamientos”.

Hoy Carlos Vela cumple 25 años, los últimos dos lejos de la Selección Nacional. Un nómada para la corta edad que tiene: de Cancún a Guadalajara con las fuerzas básicas de Chivas, dando el salto en el Mundial Sub 17 de Perú 2005 y de ahí a Londres, Vigo, Pamplona, Salamanca, Sttaffordshire y San Sebastián.

Seis ciudades, seis equipos en Europa para una de las joyas actuales del futbol mexicano que, sin embargo, no estará en el Mundial, ofendido por el castigo que recibió en 2011 tras una fiesta de seleccionados sin permiso y “porque la realidad es que a él no le gusta el futbol, ni las concentraciones, ni los viajes largos. Su trabajo es el futbol, pero le apasionan otras cosas”, dijo Miguel Herrera a la cadena Fox el mes pasado.

Ahí, en San Sebastián, con la Real Sociedad ha encontrado la felicidad y tan cómodo se siente que no tiene intenciones de moverse.

Incluso, a la hora de firmar su contrato con el equipo Txuri-urdin, estableció en una cláusula que no estaba forzado a atender a la prensa. “Aquí sólo ofrece una entrevista individual por año”, afirma Jorge Mendiola del Diario Vasco.

Junto a Antoine Griezman está catalogado en el cuarto peldaño de las duplas más efectivas y explosivas de Europa.

En casi dos años han forjado una gran amistad por tener recurrentes hábitos de juego y de forma de vida. Es normal verlos en la calle juntos como en la fiesta del pueblo de San Sebastián, La Tamborrada, donde los habitantes desfilan tocando tambores o “jugando con los chicos del barrio después de los entrenamientos, en la calle. Me volvía loco porque les decía que no lo hicieran por correr el peligro de lesionarse, ya que jugaban en las aceras”, mencionó en alguna ocasión su ex entrenador Phillipe Montanier.

Griezmann, de 22 años y recién convocado por primera ocasión a la selección francesa, ha marcado 16 goles, y Vela, que hoy cumple 25, tiene 10 tantos. Así forman el cuarto dueto más goleador de la Liga española y el octavo en Europa (sólo en Liga), con 26 anotaciones en conjunto.

En asistencias Carlos Vela también es de los mejores. En esta temporada en España suma nueve, sólo por debajo de Cesc Fábregas, del Barcelona, a quien conoció en el Arsenal.

Del chico de 16 años que tomó como rampa de lanzamiento el Mundial juvenil en Perú y reculó en Londres queda poco. Ahora es un hombre que sabe desmarcarse, jugar con y sin balón, entender los desplazamientos suaves en el campo y con remate, y disparo desde fuera del área, “unas condiciones bárbaras para cualquier chico de su edad”, afirmó Fernando Vázquez, su extécnico en el Celta.

El factor mental es clave en el futbol, pero también las condiciones y el talento. Carlos Vela celebra su cumpleaños sin dar luz que ilumine al Tricolor, pero siendo el candelabro de la Real Sociedad.