CIUDAD DE MÉXICO, 26 de febrero.- Con la entrada en vigor del Protocolo contra el racismo, la Federación Mexicana de Futbol espera que los problemas de esta índole desaparezcan totalmente de los estadios de futbol.

Aunque los problemas extra cancha cada vez son más frecuentes en el balompié mexicano, el presidente de la Comisión Disciplinaria, Eugenio Rivas, descarta que haya una crisis en el futbol nacional.

“Yo no considero que haya crisis en el futbol mexicano, tan es así que tenemos una cantidad de jugadores sudamericanos que vienen a participar, porque les es atractivo el futbol mexicano, tanto en lo económico como el futbolístico, no creo que haya crisis”, afirmó.

Enner Valencia del Pachuca, Eisner Loboa y Francisco Arizala, del León han estado involucrados en temas de racismo, por lo que sus clubes han presentado una queja ante la Comisión que dirige Rivas para que estos hechos sean investigados; sin embargo, no se ha logrado llegar a una conclusión.

Lo que hemos tenido últimamente son supuestos y lo digo así como debe ser, supuestos actos de racismo, por lo que hicimos una investigación, pero esto parece ser atractivo para los medios y para la gente. En México es muy poco lo que se da, afortunadamente nosotros como Comisión Disciplinaria, como Federación y la Liga, estamos en contra del racismo. Es de vergüenza que haya estos actos en cualquier estadio en el que se den. Lo otro es la violencia que se ha dado en los estadios, hemos tenido que vetar algunos y otros han sido objeto de aviso de veto y sanciones económicas fuertes, es por eso que ha existido tanta polémica últimamente aquí, pero es parte de nuestro trabajo”, aseguró Rivas.

Otro tema que ha dividido opiniones son las diferentes sanciones impuestas a los estadios, luego de actos violentos que involucran a los aficionados y muchas veces a elementos de seguridad, dando la impresión muchas veces de que los criterios no son los mismos.

“En el caso del Cruz Azul en el que se metió tanta gente a la cancha cuando los jugadores todavía no accedían al vestidor fue algo delicado, fue algo que consideramos grave, por eso hubo veto de estadio. En el caso del Monterrey consideramos nada más un aviso de veto y una multa económica, porque aunque hubo golpes y en las imágenes se ven algunos policías lastimados, no consideramos que haya sido tan grave como lo que pasó en Cruz Azul, ahora bien, Monterrey ya tiene un aviso de veto, hay que recordar que dentro de una temporada dos avisos de veto significa un veto de estadio”, explicó Rivas.

Castigar a un club, como el Monterrey, con 100 mil pesos tras lo ocurrido durante el partido ante León, e imponer una sanción de alrededor de 270 mil pesos a Ricardo Ferretti por declaraciones públicas ha causado polémica en el medio.

“Las sanciones por declaraciones públicas hasta ahora las hemos manejado nada más de manera económica, no hemos incluido lo deportivo. No hay partidos de suspensión para técnicos, jugadores o en general cualquier afiliado a la Federación que haga declaraciones públicas que ofendan a otro afiliado, que es el caso aquí de Ricardo Ferretti, Tomás Boy y Miguel Herrera, quienes fueron simultáneos y tuvimos que sancionar a los tres técnicos, se gradúa también la gravedad, en este caso nos hacemos de todas las pruebas que tengamos y analizamos a quién ofende y qué tanto ofende. En el caso de Ricardo Ferretti consideramos que no era nada más al futbol, sino que estaba hablando de una institución cuando se refería a que el América jugaba con 12, por lo que consideramos que es un poco más delicado que hacer una declaración en contra de un árbitro o cualquier otra persona es específico”, reiteró.

Por lo que totalmente convencido, Eugenio Rivas descartó que haya una persecución arbitral sobre los jugadores.

“Yo no creo que exista ninguna persecución, ni por parte de la Comisión Disciplinaria y mucho menos por parte de arbitraje, ya que los árbitros salen a la cancha a hacer su trabajo, pero si se encuentran con situaciones en las que un jugador finge faltas o reclama demasiado lo tienen que sancionar. Nunca he escuchado que los árbitros se pongan de acuerdo para perseguir a algún  jugador” sentenció.

Más allá de pedirle a los aficionados, a los clubes, a los jugadores y a la propia prensa que entiendan el trabajo de la Comisión Disciplinaria, Eugenio Rivas extendió la invitación a informarse sobre los criterios en los que se basan para sancionar.

“Entiendo al aficionado, no tiene la obligación de leer los reglamentos, a pesar de que son públicos y están en la página de la Federación, pero los medios y los equipos sí deberían consultarlos antes de hacer cierto tipo de declaraciones”, recomendó el titular de la Disciplinaria.

Protocolo a detalle

- Si un árbitro se percata de alguna conducta racista: cantos, insultos, gritos, letreros o banderas, y si en su opinión es grave e intensa, parará el partido. Mediante un anuncio por el sonido local se les solicitará a los aficionados que cesen el comportamiento.

- Si la conducta racista continúa después de reiniciar el partido, el árbitro podrá suspender el juego por un periodo razonable (5-10 minutos) y enviar a los equipos a sus vestuarios.

- Si la conducta racista sigue, el árbitro decidirá como último recurso suspender el partido para el desalojo del estadio, después de haber revisado y evaluado, por medio de una consulta plena y extensa con el Comisario del partido.

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