CIUDAD DE MÉXICO, 26 de febrero.-  “Es un momento malo, nada más”, aseguró ayer Pablo Aguilar al ser cuestionado si el América se encuentra en una crisis por las recientes tres derrotas seguidas. “Es muy temprano para hablar de crisis”, mencionó Moisés Muñoz hace una semana. Por su parte, el técnico Antonio Mohamed, en la víspera del duelo ante Pumas, no quiso entrar en el juego: “Si el tercer lugar está en crisis, ¿entonces el cuarto y quinto dónde están?”

En el Clausura el equipo crema acumula 12 puntos. Se olvida, sin embargo, que si hay crisis, ésta viene de tiempo atrás.

Si bien las Águilas disputaron la final del Apertura 2013 frente al León (que perdieron por global de 5-1), sus resultados en las últimas fechas de dicho certamen no llegaron a ser óptimos como  hasta antes la jornada 13.

Después de vencer 2-0 a las Chivas en el Azteca, en la jornada 13 de aquel certamen (el 5 de octubre), los resultados positivos empezaron a escasear.

Si se toma como punto de partida el mencionado encuentro ante el Rebaño, desde entonces y hasta la jornada 8 de este torneo (contra Pumas, derrota de 3-1) el equipo de Coapa ha ganado siete partidos, empatado cinco y perdido ocho de la Liga MX. Se trata de 20 partidos, incluyendo la pasada liguilla. De los que ganó, sólo contra el Puebla (3-1) y Tigres (3-0) tuvo una ventaja de dos o más goles. En el lapso ha anotado 21 tantos y recibido una cantidad idéntica.

Los números que arrojó, en comparación a los anteriores 20 encuentros previos a la jornada 13 del Apertura, resultaron contrastantes y pusieron en evidencia la caída en su rendimiento.

Antes triunfó en 15 partidos, empató en dos y perdió en tres, marcó 38 goles y sólo recibió 17.  En seis juegos superó por dos o más goles a sus oponentes: Jaguares (3-1), Pumas (4-1), Atlante (4-2), Atlas (3-0) , Tijuana (2-0) y Pachuca (4-2).

Uno de los factores que originó la problemática azulcrema fue haberse convertido en la base de la Selección Nacional que encaró el repechaje mundialista frente a Nueva Zelanda. El América aportó a su técnico Miguel Herrera y a diez jugadores que  debieron mezclar entrenamientos en el Centro de Alto Rendimiento y Coapa del 23 de octubre hasta el 21 de noviembre de 2013.

Al ajetreo con el Tricolor se sumó la rápida irrupción de la liguilla, lo que originó un gran desgaste. Sólo tres días después de regresar de tierra kiwi enfrentaron su primer juego de los cuartos de final ante Tigres y desde ahí han sufrido con el calendario.

Después de perder la final, los jugadores tuvieron semana y media de descanso, empezaron a trabajar con su nuevo técnico el 26 de diciembre e iniciaron el presente torneo diez días después. Ni muchas vacaciones ni tiempo de sacudirse la tensión.

Después de eso, un coctel negativo: tres derrotas al hilo, suspensiones, lesiones, además de las convocatorias al Tri (Corea del Sur y Nigeria), lo que lleva al grupo a seguir sin reposo. Ante el escenario, Mohamed no ha encontrado una solución.

Aun así, Layún afirma que él y sus compañeros harán lo posible para ir a Brasil 2014. El trabajo ha sido de gran exigencia, pero ha sido así desde hace casi cinco meses, tras la mencionada victoria en el Clásico ante Chivas.