BRASILIA, 25 de febrero.- A menos de cuatro meses del comienzo del Mundial, el respaldo de los brasileños a la Copa cayó a niveles mínimos y muchos califican al mayor torneo de futbol como una pérdida de dinero que sería mejor utilizado en otros rubros, mostró ayer una encuesta.

El sondeo de la firma local Datafolha mostró que sólo 52 por ciento de los brasileños está a favor de ser sede del Mundial, desde un máximo de 79 por ciento registrado en noviembre de 2008, un año después de que el país fue elegido para organizar el evento en el que participarán 32 selecciones, entre ellas la mexicana.

El respaldo al Mundial ha menguado desde que estallaron enormes protestas en junio de 2013 contra la mala calidad de los servicios públicos y el alto costo de la construcción de estadios para la Copa.

Sin embargo, el sondeo de Datafolha también mostró que las manifestaciones, que se han vuelto más pequeñas y violentas, están perdiendo apoyo popular.

Según la encuesta, 38 por ciento de los brasileños se opone a la realización del Mundial en el país, frente a diez por ciento en 2008.

El resultado sorprende para una nación con apasionados aficionados y cinco títulos mundiales, más que cualquier otro país.

El sondeo corroboró los hallazgos de otra encuesta que la semana pasada mostró que si la decisión se adoptara hoy, la mayoría de los brasileños no querría que la Copa del Mundo se realizara en el país.

Esa encuesta, levantada por MDA de Brasil, arrojó que 80.2 por ciento de los brasileños cree que los miles de millones de dólares gastados para organizar el Mundial deberían haber sido usados en otras cosas, como en salud y educación.

El sondeo de Datafolha mostró que el respaldo a las protestas cayó a 52 por ciento desde un máximo de un 81 por ciento en junio de 2013, cuando más de un millón de personas salieron a las calles para manifestar su enojo por un servicios de transporte, educación y salud deficientes.

El número de brasileños que está en contra de las protestas subió a 42 por ciento en febrero desde un 15 por ciento en junio.

El sondeo a dos mil 614 personas fue realizado entre el 19 y el 20 de febrero, una semana después de que un camarógrafo de televisión murió tras ser alcanzado por un cohete casero durante una protesta contra el incremento del precio del boleto de autobús en Río de Janeiro.

El sábado pasado, unos mil jóvenes que se manifestaban en contra del Mundial se enfrentaron a la policía tras destrozar filiales de bancos y fachadas de comercios en Sao Paulo, la ciudad más grande de Brasil y donde se llevará a cabo el partido inaugural el 12 de junio.

Un grupo anarquista conocido como los Black Blocs ha amenazado con interrumpir la Copa del Mundo, torneo para el que se esperan unos 600 mil aficionados al futbol de otros países.

Cualquier interrupción del torneo, que tenía el objetivo de marcar la consolidación de Brasil en el escenario mundial, avergonzaría aún más al Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, que ya enfrenta críticas debido a reiterados retrasos en los preparativos de la Copa.