BARCELONA, 24 de febrero.- El portero Sergio Asenjo detuvo un penalti a Sergio García en el minuto 90 y amarró la victoria para el Villarreal, que se adelantó con dos goles en la primera parte, anotados por Moi Gómez y Perbet, aunque se hizo pequeño ante la intensidad del Espanyol, que acortó distancias con un tanto del colombiano John Córdoba en el segundo tiempo.

El conjunto amarillo mandó en la mayor parte del choque, pero no fue siempre así. Las combinaciones blanquiazules metieron al Villarreal en su campo en los primeros compases. La sociedad entre Stuani, Simao y Sergio García, con cambios de banda y pases interiores, no arañó ocasiones claras, pero evidenció su dominio.

Kiko Casilla apenas tenía trabajo, más allá de alguna salida para despejar un balón sin riesgos. De todas formas, Pina amenazó la tranquilidad local en el minuto 17 con un disparo desde la frontal. El lanzamiento del centrocampista, con la zurda y a media altura, se fue muy cerca del poste derecho.

A partir de este intento, el partido se equilibró. Los catalanes necesitaban tejer una extensa red de pases para llegar arriba, mientras que el bloque amarillo se plantaba en el área rival con dos pases. Asenjo, en el minuto 22, falló un control que le dejó solo ante Casilla. Después, Nahuel probó suerte con un tiro cruzado.

Poco a poco, el Villarreal enseñaba sus galones. Colotto y Héctor Moreno, los centrales de Aguirre, debían multiplicarse. Y arriba, el Espanyol no estaba tan cómodo como en los compases iniciales. De hecho, no lo estaba en ninguna línea. Sus ocasiones eran tímidas y Sergio García, su jugador franquicia, estaba algo solo.

En el minuto 37, el guión que escribían los de Marcelino cuajó. Moi Gómez culminó una asistencia milimetrada de Nahuel desde la banda izquierda. El pase del argentino esquivó a toda la defensa blanquiazul y encontró al alicantino, que leyó bien las intenciones de su compañero. Casilla no pudo hacer nada (0-1).

El Villarreal incluso dispuso de opciones de ampliar su ventaja antes del descanso. Moreno tuvo que cortar el balón en la línea de fondo después de que el portero aguantara un uno contra uno de Perbet. Aguirre necesitaba soluciones inmediatas y dio entrada, en la reanudación, a Córdoba y Pizzi por Abraham y Simao.

El conjunto visitante, sin embargo, encarriló el partido en el minuto 51. Mario centró el balón desde la derecha, Giovani remató y Casilla logró despejar, aunque sin contundencia. Perbet se encontró el balón y con un esfuerzo mínimo, y la defensa anfitriona descolocada, puso el segundo gol en el marcador de Cornellà-El Prat.

Los catalanes siguieron peleando pese al mazazo del francés. Ahora Sergio García, con el colombiano Jhon Córdoba en el césped, tenía más libertad para moverse entre líneas y el Espanyol ganó en pegada. El capitán forzó las situaciones de peligro más claras para su equipo de todo el encuentro.

También se notaba la electricidad de Pizzi desde la banda izquierda. Los locales, en general, mostraban un tono más agresivo y acertado. Por su parte, elVillarreal evitaba riesgos gracias a su ventaja y amenazaba con sus contraataques. Los de Marcelino no sufrían en exceso.

El empuje del Espanyol, pese a todo, no cesaba. Finalmente, el anfitrión tuvo premio. En el 78, Córdoba superó a los centrales amarillos por potencia y velocidad y definió de forma impecable, con un tiro seco y raso. El pase fue de su mejor socio: Sergio García. Era el 1-2 y la afición estaba encendida. Había partido.

En los últimos minutos los de Aguirre buscaron el empate con balones al área, sin dejar respirar al rival. Asenjo, que vio la amarilla, arañaba segundos. Parecía hecho para los de Marcelino. Y, de hecho, ni un penalti por una mano de Gabriel, en el 90, cambió el resultado. El meta atrapó el tiro del capitán blanquiazul.

cmb