ACAPULCO, 24 de febrero.- Luego de perder sus primeras cuatro finales de Grand Slam, el futuro de Andy Murray en el tenis era impredecible. El golpe anímico y psicológico fue duro para el escocés, quien tuvo en su coach, Ivan Lendl, el mejor ejemplo para salir adelante.

Murray perdió la final del US Open en 2008, la de Australia en 2010 y 2011 y la de Wimbledon en 2012. Posteriormente, el escocés se coronó en el Grand Slam de Nueva York, ganó el oro olímpico en Londres 2012 y rompió la maldición de más de 70 años sin que un local ganara en la catedral del tenis mundial.

“Ivan ha tenido una gran influencia en mí, así como en el resto de mi equipo”, reconoció Murray en entrevista exclusiva con Excélsior.

“Sabe los estándares de cómo trabajar para ganar los Grand Slams, de llegar a lo más alto de tu juego. Y lo que más me ha gustado de trabajar con él es que perdió sus primeras cuatro finales de Grand Slam, como a mí me pasó... es muy difícil hablar de eso; fue duro para mí lidiar con todo ello mentalmente y a nivel emocional, entonces hablé con él sobre esos sentimientos y fue bueno... Él hizo una gran diferencia”, aseveró.

A pesar de convertirse en el hombre del momento en el Reino Unido, Murray dijo que su vida personal no ha cambiado mucho.

Si bien es cierto que ese título en Wimbledon 2013 le dio un mayor reconocimiento en el mundo, en su país sigue siendo un escocés más.

 “Para ser honesto, no cambió mucho mi vida, un poco tal vez cuando viajo, porque en el mundo la gente ya me reconoce un poco más, pero en el Reino Unido es algo muy similar que antes”, comentó.

Pero en esto también encontró especial ayuda de su entrenador, el legendario Ivan Lendl, ganador de ocho títulos de Grand Slam en la década de los 80 y principios de los 90.

“Es algo que me preocupaba y que incluso hablaba con Ivan, que cuando ganara un Grand Slam no quería que mi vida cambiara, no quería tener demasiada atención hacia mí y esas cosas. La semana después de Wimbledon fue muy complicada. Estaba muy ocupado, tenía mucho la atención de todos y yo quería tener vacaciones. Regresar a los entrenamientos, fue complicado”, dijo.

La seriedad de Andy quedó atrás cuando aceptó, entre risas, que cuando llega a salir a la calle al lado de Lendl hay gente que busca más al exjugador checo-estadunidense.

Incluso comentó que le resultó curioso que a su llegada a Acapulco, jóvenes de menos de 18 años le preguntaban por su coach.

“Desde que llegué aquí el apoyo ha sido increíble, pero mucha gente me ha preguntado ‘¿dónde está Ivan?’. Muchos chicos me han sorprendido porque normalmente los chavos de 14 ó 15 años no lo conocen, ni su historia en el juego, pero me ha sorprendido que varios jóvenes se interesen en él: ha sido muy bueno ver eso”, aseveró el escocés entre risas.

Acapulco lo impresiona

Luego de tres días en Acapulco, el actual número siete del mundo ya comprobó las maravillas del puerto guerrerense y de un torneo que tiene elementos con los que no cuenta algún otro torneo del mundo, al tener en la misma área el hotel, las canchas y la belleza del oceano Pacífico.

 “Hasta ahora me encanta. No sabía qué esperar porque nunca había estado antes aquí, es un lugar hermoso. Las canchas están muy cerca del hotel, todo está muy cerca y eso es muy conveniente, así que hasta lo estoy disfrutando”, afirmó el británico.

El tenis actual

En la actualidad se habla de una época dorada en el tenis, de la cual Murray es parte importante, por lo que comentó sobre su relación con dos jugadores de su misma generación, Rafael Nadal y Novak Djokovic.

“Conozco a Novak y a Rafa desde que teníamos 12 años, crecí jugando con ellos y ha sido una relación muy sana. Además a todos nos gusta ser competitivos, hemos jugado buenos partidos en torneos grandes como los Grand Slams y creo que Novak, Rafa y yo, por ser de la misma edad, nos conocemos muy bien”, indicó.

Sin embargo, expuso que en el plano de la amistad prefiere poner algo de tierra de por medio.  

“Lo mejor es guardar cierta distancia porque no te quieres hacer demasiado amigo de uno de ellos, probablemente cuando nuestras carreras se terminen nos vamos a llevar mucho mejor”, finalizó.