BARCELONA, 23 de febrero.- El Atlético de Madrid jugó el domingo su peor partido de la temporada en la liga española y en el peor momento, al caer derrotado por 3-0 en cancha de Osasuna, solo una semana antes de medirse al actual líder Real Madrid.

La tercera derrota del equipo dirigido por el argentino Diego Simeone en el torneo significó que el gran rival blanco llegará al clásico madrileño del próximo domingo como puntero en solitario con tres puntos de ventaja sobre el cuadro atlético, que permitió tres goles en los primero 45 minutos en Pamplona, más de los que había concedido en cualquiera de los 24 partidos previos.

Alvaro Cejudo marcó a los seis minutos, el argentino Emiliano Armenteros añadió un gran gol a los 21 y Roberto Torres amplió el castigo a los 42 por Osasuna, obligando al Atlético, que venía de ganar en cancha del Milan el miércoles por la Liga de Campeones, a una remontada que nunca se materializó.

"Fue un muy buen partido de Osasuna los primeros 20 minutos y malo nuestro. Nos sorprendieron y resolvieron muy bien. No pudimos asentarnos y nos faltó el primer gol para meternos en el partido. Ellos jugaron mejor", resumió Simeone.

Con 13 cotejos por delante en el campeonato, el Madrid suma 63 puntos por 60 del Atlético y del Barcelona, que también ganó entre semana al Manchester City pero el sábado sucumbió 3-1 en su visita a la Real Sociedad.

Con su victoria por 3-0 sobre el Elche, los "merengues" alcanzaron la punta por la 25ta fecha, un primer lugar que no disfrutaban desde el 13 de mayo de 2012, cuando se proclamaron campeones por última vez.

Sin atender a los empates cosechados por Madrid y Barsa en sus visitas previas a Osasuna, Simeone reservó de inicio al brasileño Miranda y el turco Arda Turan, apercibidos de sanción en caso de tarjeta amarilla, para asegurar su concurso en el clásico ciudadano, y la apuesta la salió cara con la falta de tensión exhibida por su equipo ante el duodécimo clasificado.

Una simple maniobra de distracción en tiro de esquina le bastó al cuadro "rojillo" para abrir el marcador, al empalmar libre de marca Cejudo un centro llovido tras servicio en corto.

Inclinado de inicio el partido, víctima de sus propias armas a balón parado, al Atlético le costó despertar, y su falta de intensidad quedó patente también en la ampliación osasunista, un golazo de Armenteros desde lejos, tras ganarle una pugna de pelota al lugarteniente de Simeone, Gabi Fernández, y soltar un tremendo zapatazo, de golpeo seco y ajustado al poste.

Los rojiblancos dieron finalmente noticias con una rosca enrabietada de Diego Costa, fuera por poco, pero la circulación de balón no mejoró y ni el ariete David Villa ni el organizador Diego se entonaron. Mientras, Osasuna volvió a hacer sangre por banda izquierda, donde Armenteros profundizó para Damiá Abella y el centro del lateral lo cabeceó Torres, picado a la red y nuevamente sin oposición alguna.

Simeone buscó la reacción al descanso dando entrada a Jorge Resurreción "Koke" y luego incorporó a Arda Turan en lugar de un desacertado Diego; pero el Atlético nunca despertó de su letargo, tan inusual en esta temporada como preocupante con el clásico en el horizonte.

cmb