CIUDAD DE MÉXICO, 17 de febrero.- Juan José Padilla, Fabián Barba y José Mauricio se llevaron una oreja de la corrida 20 de la Temporada Grande en la Plaza México, donde se lidiaron toros malos de La Soledad en una corrida de ocho astados y cuatro diestros.

El español Padilla, en su regreso a la Plaza México, sufrió un tremendo revolcón con el segundo de su lote cuando hizo una suerte de rodillas. La voltereta no tuvo graves consecuencias, pero sí le hirió y debió ser suturado en la enfermería de la Plaza, donde le dieron cuatro puntadas entre la barbilla y la lengua.

En su primera salida al tercio Padilla pinchó y dejó ir la posibilidad de merecer algún trofeo. Apenas se destacó con un buen quite por chicuelinas y el gran tercio de banderillas a un toro que presentó bastante movilidad y acudía sin pensarlo a la muleta del ibérico. Tras un aviso debió retirarse en silencio tras la estocada tendida.

Pero en el quinto de la tarde las cosas resultaron diferentes. Si bien fue revolcado en el inicio de la faena, en adelante el público lo arropó y luego él respondió con varias tandas de gran transmisión que le llevaron a cortar la oreja.

Fue una faena en la que se le reconoció por la vergüenza torera y su capacidad para reponerse ante la adversidad.

En una tarde donde se lucieron con suertes a rodillas, Barba recibió al tercero  cerca de tablas, luego dio muestra de valor para elevar la faena con depurada técnica y remató con una estocada meritoria que le dio el trofeo.

Más destacada la oreja por haber enfrentado a un toro de medias embestidas que no se entregó en ningún momento; pero dio una larga muestra de valor y el público se lo recompensó.

En el séptimo toro tuvo mala fortuna: el enemigo era áspero y respondón que le evitó hacer una buena faena.  Era imposible sacarle algo más al toro, pero escuchó palmas como una medida para no irse con tanta tristeza.

José Mauricio se lució con oles profundos en el cuarto de la tarde, dio una muestra de clase y elegancia, a pesar de que el ejemplar mostraba poco gas.

El burel fue exigente y el mexicano encontró el ritmo necesario para un remate casi mandado a hacer, con una estocada a volapié para cortar la oreja.

El octavo toro iba siempre con la cara en alto, demasiado protestón y difícil. Faena compleja que terminó con un pinchazo. El mexicano estuvo siempre por encima de sus toros, pero no pudo obtener algo más.

Alfredo Gutiérrez se fue en blanco tras enfrentar un lote que le imposibilitó triunfar. Al segundo lo recibió a porta gayola con una larga cambiada de rodillas, pero el toro no cooperó y falló con la espada. En contra también tenía la exigencia del público, que le silbó para manifestar su inconformidad. En el sexto de la tarde intentó... buscó al enemigo, pero éste era descastado y no pudo hacer nada.

Se lucen en Guadalajara

No defraudó el mano a mano entre el diestro español Julián López El Juli y el mexicano Joselito Adame, que cortaron tres orejas cada uno y salieron a hombros entre aclamaciones de los aficionados, en la corrida de la plaza Nuevo Progreso de Guadalajara.

Se lidiaron ocho toros: tres de Los Encinos y tres de Barralva, y dos de regalo del hierro de Santa María de Xalpa.

El Juli cortó una oreja al primero tras una faena estupenda. El madrileño fue ovacionado en el tercero y división de opiniones en el quinto. Regaló un séptimo al que elaboró una faena impregnada de torería y maestría que el público lo disfrutó. Fue premiado con las dos orejas.

Joselito Adame fue todo arrojo en el segundo: ovación. Mejor en el cuarto al que le cortó una oreja; ovacionado con petición de oreja en el sexto. Regaló un octavo al que cuajó de principio a fin, y le concedieron las dos orejas.