NUEVA YORK, 13 de febrero.- Derek Jeter tuvo sólo otro día de preparación para la pretemporada. En un campo de de los Yanquis en Florida realizó la práctica de bateo, fildeó roletazos y conversó con los compañeros.

Luego se marchó en su Mercedes sin dar indicio alguno de que estaba por anunciar su próximo retiro.

Horas después alertó al mundo deportivo: La próxima temporada será la última que juegue en las Grandes Ligas.

“Me lo dice el corazón. La temporada de 2014 será mi último año como pelotero profesional”, escribió el capitán de Nueva York ayer en una larga carta difundida mediante su página de Facebook. “Le saqué el jugo al máximo a mi vida como pelotero y no tengo nada que lamentar”.

No era un secreto que el campocorto de los Yanquis se aproximaba a los 40 años y con ello al ocaso de su carrera particularmente después de que las lesiones lo aquejaron en la campaña anterior. Pero el anuncio tomó a muchos por sorpresa.

El torpedero de 39 años elegido en 13 ocasiones al Juego de Estrellas y campeón de cinco Series Mundiales disputó apenas 17 partidos la campaña pasada por una fractura en el tobillo izquierdo que sufrió en 2012.

 “El año pasado fue duro. Sufrí un montón de lesiones y me di cuenta que algunas de las cosas que antes hacía fácilmente y siempre eran divertidas empezaron a costarme más”, apuntó Jeter. “Siempre me dije que cuando el beisbol empezara a sentirse como un trabajo entonces era el momento de hacer otra cosa.”

“Al llegar a esta conclusión y compartirla con mis amigos y familiares todos me recomendaron que no dijera nada hasta que estuviera completamente seguro’’, agregó. “Y la verdad es que no puedo estar más seguro’’.

La campaña pasada bateó apenas .190 con un cuadrangular y siete impulsadas.

Su agente Casey Close dijo que Jeter quería anunciar su decisión antes que los Yanquis comiencen la pretemporada esta semana para que su situación no sea una distracción.

Jeter se caracterizó por aportar momentos inolvidables a la historia del equipo más laureado del beisbol. El tiro de espalda en los playoffs, la jugada en la que se zambulló a las gradas para atrapar un elevado el discurso cuando se clausuró el viejo Yankee Stadium y el cuadrangular para el hit 3,000 de su carrera fueron algunos.

“Ahora es el momento de escribir el próximo capítulo. Quiro concentrarme más en mi vida personal y formar una familia. Pero antes de eso quiero disfrutar cada momento de cada día de este año para poder recordarlo el resto de mi vida. Y lo más importante quiero ayudar a los Yanquis a alcanzar nuestra meta de ganar otro campeonato.”