CIUDAD DE MÉXICO, 12 de febrero.- En un tienda de deportes de Río de Janeiro, mientras compraba los uniformes para su equipo del barrio,  Milton Queiroz Tita tropezó con un directivo del Plamengo, quien le entregó su tarjeta de presentación. Lo anterior se convertiría en su boleto de acceso para integrar la generación más ganadora del plantel que juega de local en el estadio Maracaná.

Tita fue compañero del histórico Zico, estuvo en el Mundial de Italia 90 y, en el ocaso de su carrera, llegó a León, Guanajuato, para triunfar con un conjunto que regresaba del Ascenso y conquistaría el título en la temporada 1992.

Hoy, Flamengo y León se enfrentan en la Copa Libertadores. Milton tendrá la oportunidad de observar a sus viejos equipos.

“En Flamengo me tocó una etapa muy buena con Zico, Leandro, Junior, toda esa generación que siete veces ganó el campeonato de Río, tres veces el de Brasil, una Copa Libertadores y un Mundial de Clubes”, recuerda el ex estelar de los Panzas Verdes.

Tita, como se le conoce en su país, comenta que “el Maracaná lleno era algo indescriptible, jugábamos para 170 mil personas y el grito de un gol era algo muy lindo. Y como el Flamengo siempre iba a las finales, muchas veces jugamos con el Maracaná a reventar”.

Recuerda que “ganamos la Copa Libertadores y viajamos a Tokio para vencer por 3-0 al Liverpool. En Japón mucha gente llevaba nuestra bandera, había muchos gritos que no entendíamos y la gente seguía al equipo. Hubo química porque traían playeras, banderas  de nosotros y trataban de imitar los gritos de los aficionados de Río de Janeiro”.

Víctor Manuel Vucetich fue el encargado de convencer al futbolista para a jugar con los Panzas Verdes.

Tita paseó con elegancia por el Nou Camp por cuatro años, en dos etapas, y se convirtió en el símbolo de los esmeraldas en el título que ganaron en 1992. En los vestidores, sus compañeros lo acusaban que era muy alejado, aunque el futbolista aclara que “no me consideraba lejos del equipo, lo que pasa que tenía una familia, con tres hijos, que dejaba sola y muchas veces tenía que atender a la familia”.

¿Qué aspiraciones puede tener el León en la Copa Libertadores?

León tiene su mejor equipo en los últimos 20 años. En la Copa Libertadores no sólo se gana con buenos jugadores, se necesita carácter, ganar, fuerza del grupo, calidad y no es sólo talento. La Copa Libertadores necesita algo más: mentalidad.

¿Y el Flamengo?

Flamengo no tiene un equipo para hacer un buen trabajo en la Copa Libertadores. Invirtió muy poco y no creo que va a hacer un buen papel.

¿El actual estilo de juego del León se parece al de su época?

El León es distinto al de hace unos años. Los dos tienen oficio, pero el nuestro tenía menos calidad y era difícil que nos remontaran un gol. No anotábamos, pero manejabamos bien los partidos. El actual va adelante, tiene mucha calidad, dinámica.

¿Qué importancia tiene la Copa Libertadores?

Es la Champions League de Sudamérica, con grandes equipos y rivalidad.