CIUDAD DE MÉXICO, 11 de febrero.- Luego de hacer un gol, un jugador fue a festejar a la banca donde tuvo una rara celebración, lo que provocó que fuera expulsado.

Tras un tiro libre directo, el portero no pudo quedarse con el balón y lo dejó a la deriva, momento en que el delantero aprovechó para hacer un golecito.

Con todo se fue a festejar a la banca, los suplentes lo esperaban, pero los esquivó y dio un cabezazo al banquillo, lo rompió, lo que provocó la sorpresa de los presentes.

Al entrar al terreno de juego, el árbitro lo expulsó.

Esto sucedió en el duelo entre el Ponticelli y Riolo Terme, dos equipos aficionados de Italia.

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