CIUDAD DE MÉXICO, 10 de febrero.- El balón salió rechazado hacia mitad de la cancha, justo donde llegaba Martín Bravo, el principal romperredes de Pumas: “Tiré fuerte y de pronto vi la bola en la red. Los malos momentos me tocaron el orgullo. Es uno de mis mejores torneos”. Sus compañeros se le echaron encima, lo abrazaron, saltaron, gritaron y volvieron a casa con el cuarto lugar tras el triunfo en la cancha del León.  

Bravo es de los que más torneos (11) acumula en el cuadro de la UNAM, el que más años  tiene (28) de los actuales delanteros del plantel y el máximo anotador del Clausura 2014 (seis goles), por encima del paraguayo Pablo Velázquez (cuatro) y una serie de jugadores empatados en tres.

 Cuando se separó del abrazo colectivo, alentó a su gente con las manos y volvió trotando a su posición, con la cabeza baja y un ligero fastidio en la pierna derecha. Al reanudarse el juego, recibió un par de indicaciones del técnico José Luis Trejo: no más riesgos ni carreras a velocidad, había que conservar el marcador; y así lo hizo.

“Teníamos ganas de revertir la situación en la que estábamos”, contó al final del partido, en uno de los pasillos del Nou Camp, antes de tomar el camino de vuelta al DF.

Bravo había tardado 32 partidos (15 del Clausura 2013 y 17 del Apertura 2013) para marcar seis anotaciones, antes de que iniciara la competencia actual. Su nivel, como él mismo describe, no se compara con ninguna temporada que ha disputado en los cinco años y medio que lleva en México.

La más efectiva fue en el Clausura 2009 (siete goles: seis en la Liga y uno en liguilla), precisamente cuando Universidad se alzó como campeón en la cancha del Pachuca (2-3). No obstante, en seis fechas de aquel torneo, la Rata sólo acumulaba un par de tantos marcados.

“Trabajé muy duro para esto”, continuó Bravo, quien ha vuelto a ubicar a Pumas en la tabla de goleo después de 10 años (Clausura 2004). El protagonista en ese entonces fue el argentino Bruno Marioni con 16 anotaciones en la fase regular, mismas que registró Andrés Silvera de Tigres, con quien compartió el galardón de romperredes.

Hace menos de un año, el dorsal con el número 10 de los universitarios recibió la carta de naturalización que lo acredita como mexicano. Su  ya paisano Jesús Olalde, retirado de las canchas hace más de cuatro años, dejó el último antecedente de un jugador nacional campeón de goleo con el equipo: 15 tantos en 16 partidos del Invierno 1999.

El momento que vive Martín Bravo, sin embargo, denota una mancha que puede observarse después de varias semanas. Los juegos como local en Ciudad Universitaria, más que representarle una comodidad por estar con su gente, han evidenciado una ruptura desde la cancha hacia la tribuna.

En Bravo siguen presentes algunos insultos que se originaron tras la derrota ante Toluca (0-2) en la fecha tres. “Ratero, ratero”, se escuchaba el estruendo, pero la Rata se ha ahorrado las respuestas y trabaja para generar goles. Ya lleva seis en seis.

Efectos

1.- De marcar el próximo domingo ante el Atlas, Bravo igualaría su mejor registro en torneos cortos, con siete anotaciones.

2.- Pumas acumula tres victorias consecutivas y, en caso de vencer a los rojinegros, podría saltar  hasta el tercer lugar con una combinación de resultados.