CIUDAD DE MÉXICO, 9 de febrero.- Tras muchas pruebas, Pumas ha encontrado el equilibrio necesario para sumar victorias. Contra el León, demostró solvencia en el sector defensivo y contundencia en el ataque. Combinación de cualidades que le permitieron vencer de visita por 2-1 al campeón, en el estadio Nou Camp.

Los universitarios han logrado tener fortaleza en las dos áreas. Cuando deben defender encuentran en Alejandro Palacios al elemento capaz de resolver cualquier situación en contra, y en el ataque, Martín Bravo demuestra que está en un dulce momento que le permite convertir cualquier oportunidad en gol.

Fue precisamente Bravo quien comenzó a labrar el camino que llevó a los Pumas a su tercera victoria consecutiva en el torneo. El delantero argentino aprovechó que David Cabrera peleó el esférico hasta poder asistir al atacante, y la llamada Rata firmó el 1-0, antes de los primeros 10 minutos de partido.

Después del tanto visitante, el León trató de ser una tormenta en el área de los auriazules, pero apenas consiguieron un tanto, gracias al disparo de Luis Montes, y luego no hubo más puntería para vencer a Palacios.

En el complemento, el León olvidó el buen toque y se concentró en mandar centros al área, a la espera que Mauro Boselli, Sebastián Maz y Matías Britos capturaran alguno y lo convirtieran en gol.

Ante la insistencia del rival, los Pumas aprovecharon los espacios para fulminar con un latigazo. En el instante que el León parecía recuperaba las ideas que le permitieron levantar el título el semestre pasado, Martín Bravo disfrutó de un hueco por el centro del campo y corrió hasta internarse al área de los locales. La Rata, con un potente disparo,  hizo estéril la estirada de William Yarbrough y marcó el 2-1, su sexto gol en el torneo.

Pumas, con todo a su favor, empezó a pasear el esférico y permitir que  Palacios continuara demostrando su valía en el arco. La Fiera, con las prisas que representa el inicio de la Copa Libertadores, no logró superar el muro defensivo visitante  y  Pumas sumó tres triunfos seguidos.