CIUDAD DE MÉXICO, 6 de febrero.- Alejandro Talavante se aficionó al toreo de mano de su abuelo materno, Emilio Rodríguez, quien lo llevó a la plaza desde muy niño. Nació en Badajoz y es hoy por hoy uno de los toreros más aclamados por la afición mexicana y española.

Su pasión por el flamenco y original estilo de tomar el capote es uno de los sellos en el mundo taurino. A mediados de enero fue uno de los participantes en el festival que organizó el empresario, Jorge Hank en su rancho Nirvana, con motivo de su cumpleaños.

¿Qué crees que haga única a la Plaza México en comparación con otros ruedos del mundo?

Aparte de su espectacular diseño y envergadura, pienso que lo que hace que la Plaza México sea tan especial es la sensibilidad de su afición y la pasión con la que se vive la tarde.

¿Alrededor de cuántos trajes de luces tienes?

Ahora mismo utilizando, suelo disponer de 6 ó 7 para la temporada, pero los retiro cuando cada uno cumple dos temporadas usándose.

 ¿Alrededor de cuánto cuesta cada vestido?

El precio es caro, ya que es un producto artesanal. Yo elijo el color, bordado y todos los detalles. Me gusta sentirme cómodo con las decisiones que tomó a la hora de vestirme de torero. 

¿Qué es lo mejor o más simpático que te ha gritado la afición mexicana?

Pues muchas cosas. La genialidad del mexicano y su ironía siempre surgen en cualquier momento de una plaza de toros. Y a los toreros les dedican cosas muy bonitas, otras veces con un poco de guasa, como cuando no salen las cosas.

¿Tienes algún santo de cabecera o alguna virgen en especial a la que te encomiendes?

La verdad que no, siempre he confiado en mi trabajo y mis ideas, con ellas voy a la plaza con la ilusión de poder proyectarlas delante del toro.