CIUDAD DE MÉXICO, 6 de febrero.- Forma parte de la lista de las máximas figuras de la historia del toreo. El madrileño Julián López “El Juli” está casado con Rosario Domecq, con quien tiene cuates y están a la espera de una niña. Carismático y amable, encuentra en la ganadería Montecristo el espacio ideal para la tienta y entrenamiento previo a sus próximos compromisos en nuestro país.

“Le agradezco a la afición mexicana el trato que me han dado todos estos años. Me siento muy querido y como en casa. Ojalá con las tardes de triunfo y las grandes faenas pueda devolverles todo el cariño que me han dado, que será imposible”.

¿Qué significa ser parte de la historia de la Plaza de Toros México, y este aniversario?

Es una de las plazas más especiales que los toreros podemos sentir, y durante mi trayectoria como matador de toros he estado prácticamente ahí todos estos años. Son recuerdos absolutamente inolvidables.

Tuve el privilegio de cortar cuatro orejas el primer año, un rabo, hice un indulto. Luego cuatro orejas más hace dos años, para mí es una fecha muy emblemática.

Si deseas seguir leyendo más de la entrevista con “El Juli”, da un clic aquí.