ISLA MARGARITA, Venezuela, 5 de febrero.- Los Tigres del Licey dominicanos pasaron hoy  un susto frente a los Naranjeros de Hermosillo mexicanos, al que vencieron con sufrimiento por 7-6, y aseguraron su presencia en la llave semifinal de la Serie del Caribe que se disputa en Isla Margarita, Venezuela.

El conjunto 'bengalí' impuso su carácter ofensivo en los primeros seis actos, en el que ganaban ampliamente por 0-6, pero un relajo del relevo intermedio dominicano fue aprovechado por los 'bombarderos del Choyal', que reaccionaron en los últimos tramos del encuentro, pero no les alcanzó y sumaron su segundo revés al hilo.

El abridor de los Naranjeros, Jesús Castillo, se marchó en apenas dos entradas y dos tercios, tras recibir seis imparables y tolerar cuatro anotaciones.

El estratega de los mexicanos, Matías Carrillo, sustituyó a Castillo por el derecho José López, quien fue recibido por Eugenio Vélez con un enorme cuadrangular al prado izquierdo, que colocaba el marcador a favor de los 'merengueros' por 0-5.

Mario Mendoza salió al relevo de López en la baja del sexto tramo, y fue recibido también con un cuadrangular, nuevamente por parte de Vélez, su segundo del encuentro.

Luego de retirar once bateadores seguidos, el abridor dominicano, Claudio Vargas, recibió su primer sencillo en el cuarto capítulo por parte del estadounidense Zelous Wheeler.

Vargas trabajó durante seis entradas completas, sin permitir carreras, y apenas toleró dos sencillos.

Parecía que los antillanos tenían dominado el encuentro y habían amarrado la victoria, pero en el béisbol nunca se celebra antes del out 27, y los Naranjeros reaccionaron en el séptimo acto produciendo tres anotaciones.

Los Tigres produjeron una más en el siguiente turno en los pies de Emilio Bonifacio, impulsado por Juan Carlos Pérez, una carrera muy valiosa en relación a lo que se les avecinaba.

Los relevistas que salieron tras Vargas (Guillermo Mota, Pedro Figueroa y Warner Madrigal) complicaron un partido que tenían dominado y permitieron que la ventaja se acortara a tan sólo una rayita.

El cerrador Carlos Mármol salió al rescate y se acreditó el salvamento, para calmar el desespero del mánager José Offerman, quien debió arrepentirse de haber sacado a Vargas del juego cuando dominaba a la perfección desde el montículo.

Ahora República Dominicana espera por el resultado entre Venezuela y Puerto Rico, para conocer su rival en la semifinal del clásico caribeño.

ogz