NUEVA YORK, 3 de febrero.- El triunfo en el Super Bowl no marea a Pete Carroll. A menos de 24 horas de la aplastante victoria de Halcones Marinos, el coach ya pensaba en la próxima temporada.

En su primera conferencia de prensa y acompañado por el Jugador Más Valioso, Malcolm Smith, Carroll aseguró que hoy se reunirá con el equipo. “Ya estamos pensando en lo que se viene y no en lo que pasó”.

Al respecto negó que se vaya a desmantelar el equipo, como ha ocurrido con otros campeones: “John Schneider (gerente general de Halcones Marinos) hizo un trabajo extraordinario y evitará que el equipo se desarme”.

Seattle cuenta con uno de los planteles más jóvenes de la NFL, con un promedio de edad de 26 años. El MVP del Super Bowl, Malcolm Smith tiene apenas 24 años. Él está confiado que pueden repetir su actuación el próximo año.

“Ya sabemos lo que cuesta llegar aquí. Ahora vamos a estar en la mira de todos”, indicó el linebacker.

Posteriormente Smith viajó a Disney World en Orlando, Florida, donde se realizó el tradicional desfile con su trofeo de MVP y en el que estuvo acompañado de Mickey Mouse.

Mientras tanto, el quarterback Russell Wilson, todavía eufórico por el triunfo ante Broncos, dijo que piensa retomar su carrera en el beisbol y podría acudir a las prácticas de primavera con los Rangers de Texas, después de ser seleccionado por esta novena en el Draft Regla-5 de Ligas Menores.

Festejan en grande

Los seguidores de Halcones Marinos celebraron en grande el triunfo de 43-8 de su equipo. Y es que pasaron 35 años del último título deportivo que se festejó en Seattle.

La última ocasión fue en 1979 cuando los Supersonics vencieron a los Bullets de Washington  en las Finales de la NBA.

Ayer no se registraron mayores incidentes, aunque la policía tuvo que intervenir cerca de la Universidad de Washington después de que aficionados incendiaran un sillón; por ello una persona fue detenida. El alcalde, Ed Murray, anticipó que el próximo miércoles se llevará a cabo el desfile con el equipo.

No siente vergüenza

Para Broncos de Denver, la derrota sigue siendo dolorosa. Peyton Manning tiene que cargar con el peso de haber perdido en dos de sus tres apariciones en  el Super Bowl, donde además ha lanzado una intercepción regresada para touchdown en cada una de esas derrotas.

A la pregunta de si sentía que era una vergüenza el desempeño de su equipo, el quarterback respondió algo molesto: “No es vergonzoso. Yo nunca utilizaría esa palabra, pues resulta insultante, para ser sincero”.