CIUDAD DE MÉXICO, 3  de febrero.- A  los 15 minutos, Daniel Ludueña sacó de la chistera un disparo mágico que se fue al ángulo en la portería de los Xolos del Tijuana. El grito fue gigantesco. A partir de entonces, Pumas pareció olvidarse de los nueve meses que tenía sin ganar en casa y, como inspirado en el refinado gesto técnico de Hachita, brindó su mejor actuación bajo el mando del técnico José Luis Trejo.

A diferencia de otros encuentros, esta vez el cuadro de la UNAM mostró firmeza para manejar los tiempos del partido. Cuando se puso en ventaja, lejos de bajar la intensidad y ceder la posesión de la pelota, los universitarios buscaron más y lograron el segundo tanto gracias a su capitán Darío Verón, quien cabeceó un tiro de esquina cobrado por David Cabrera por un lado del guardameta Cirilo Saucedo.

Desorientados y con la cabeza abajo cerraron el primer tiempo los futbolistas de Xolos, sin poder mostrar alguna respuesta peligrosa en el arco de Alejandro Palacios y sí siendo un blanco fácil para los disparos de Martín Bravo y Javier Cortés.

Aunque pudo ser más el castigo, Universidad se fue al descanso con dos goles arriba en el marcador y la tranquilidad de haber dejado contento a un público que, desde hace varios meses, no los despedía entre aplausos y gritos de aliento.

El regreso al campo fue más pausado para los locales. La intensidad bajó al mismo tiempo que los riesgos, Pumas ya no buscó tanto la portería y prefirió experimentar una barrera defensiva que nunca pudo superar el conjunto fronterizo.

Javier Güemez y el ecuatoriano Fidel Martínez trataron de llevar el peso del equipo sobre sus hombros; sin embargo, cuando pudieron disparar con comodidad salió a relucir la mejor versión de Pikolín Palacios.

Precisamente a Martínez le anularon un gol por fuera de lugar en el mejor momento que vivía el Tijuana; después de ahí, Universidad volvió a tomar las riendas del juego y añadió otro tanto a su cuenta por obra de David Cabrera, quien empujó de palomita un servicio de Martín Bravo enviado desde la izquierda.

Con el resultado resuelto, Trejo envió al campo a hombres de perfil defensivo como Josecarlos Van Rankin y Luis Fuentes, cerrándole la posibilidad a cualquier desastre como el de la jornada 1 en el que, pese a ir con una ventaja de dos goles, el cuadro de la UNAM fue alcanzado por Puebla (2-2) en menos de cinco minutos.

Se acabaron así nueve meses sin triunfo en Ciudad Universitaria. Hoy, como en una montaña rusa, aun con todos los reclamos surgidos y los momentos de crisis, los dirigidos por Trejo se colocaron en el cuarto lugar de la clasificación con siete puntos en cinco fechas.

Por lo pronto es otro ambiente el que se vive en Pumas desde el triunfo de la jornada anterior contra Tigres (2-l). El “¡Cómo no te voy a querer!”, entonado en todo su esplendor en el Olímpico, es la mejor prueba.