SEVILLA, 2 de febrero.- El delantero Rubén Castro, con dos goles en la segunda parte, ha salido al rescate del Real Betis ante el RCD Espanyol, que con el triunfo (2-0) rompe una racha sin ganar del conjunto verdiblanco que se remonta a septiembre

El argentino Gabriel Humberto Calderón, técnico del equipo verdiblanco, quiso, en su primer partido en casa, terminar con la racha de goleadas que venía encajando el Betis y, para ello, acorazó su defensa con un tercer central, el recién llegado senegalés N'Diaye, y confió la portería a Antonio Adán, que también fichó en la última semana de mercado invernal.

El conjunto del mexicano Javier Aguirre no encontró respuesta ofensiva en toda la primera mitad, que concluyó sin ningún acercamiento digno de mención por parte visitante y muy poco peligro generado por los locales, apenas un duro disparo de Salva Sevilla que se marchó fuera por poco tras una buena combinación entre Juanfran y Rubén Castro (min. 8).

Consciente de que, debido a su situación clasificatoria, un empate equivalía a dar otro paso hacia el descenso, el Betis intensificó su dominio desde el comienzo de la segunda mitad y encerró al Espanyol apoyado en las constantes llegadas por banda de Juanfran y Juan Carlos, muy activos en su novedoso rol de "carrileros".

En pleno acoso verdiblanco, abrió el marcador Rubén Castro al empujar con el interior del pie un disparo de Lolo Reyes desde el borde del área que había repelido la madera del marco de Casilla y darle a su equipo una ventaja a todas luces merecida.

La única ocasión del Espanyol en toda la tarde la tuvo el uruguayo Stuani ya dentro de los últimos diez minutos, cuando controló un balón dentro del área pero su disparo, tras eliminar a dos rivales con un solo recorte, fue blando a las manos de Adán.

El Espanyol se volcó para tratar de arañar el empate al final y ello facilitó el segundo gol bético en un contragolpe lanzado por Verdú que culminó Rubén Castro en su posición favorita, partiendo desde la izquierda en conducción diagonal y definiendo con un magnífico derechazo que entró raso, pegado al poste.

cmb