HOUSTON, 2 de febrero.-  Desde de ayer, y por primera vez en 30 años, la dirección de la NBA no estuvo en manos del poderoso David Stern, que gracias a su visión expansionista hizo posible el desarrollo de un proyecto que convirtió a su organización en una auténtica multinacional.

Stern dejó el cargo pero su proyecto y visión se mantendrá de la mano del Adam Silver, el elegido al que preparó durante años para que asumiera toda su filosofía de mandato.

Por lo tanto, nadie debe esperar a que en la NBA se vaya a dar algún tipo de cambio en el comportamiento y manera de llevar los negocios del tercer deporte profesional más importante en Estados Unidos, por detrás del futbol americano y del beisbol.

Stern, que fue el cuarto comisionado en la historia de la NBA, dejó el legado que más importancia tiene en Estados Unidos: convirtió una pequeña empresa, llena de problemas de todo tipo, en una multinacional que genera al año más de cinco mil 500 millones de dólares.

Pero al final del camino, cuando Stern ha dejado el cargo, la NBA tiene ya negocios en Qatar y por todas las partes del mundo, donde toda la mercancía de las estrellas se vende y genera grandes ingresos.

Ese será el gran reto para Silver, quinto comisionado de la NBA, que tendrá que ver cómo amplía esos mercados internacionales a la vez que desarrolla también el interno de Estados Unidos, donde el valor de las franquicias sigue creciendo y el promedio de lo que ahora vale un equipo es superior a los 500 millones de dólares, 10 veces superior a cuando Stern llegó al cargo.

Silver, de 51 años, lleva desde 1992 dentro de la organización de la NBA y siempre fue de confianza de Stern, quien al final lo eligió como el hombre que ocuparía su cargo por la gran visión que tiene de los negocios y su gran formación intelectual.

Desde el pasado Fin de Semana de las Estrellas, en Houston, Stern anunció que estaría el último año en el cargo y lo dedicaría a despedirse de todos los equipos, mientras que preparaba todo el proceso de cambio de poder. Todo ha salido a la perfección y Stern vio su último partido como comisionado el jueves, cuando estuvo en el Madison Square Garden y presenció el triunfo por 117-86 de los Knicks de Nueva York sobre los Cavaliers de Cleveland.

Silver ya adelantó que seguirá el proceso de desarrollo de imagen y negocio de la NBA a través del mundo, después que Stern fue quien inició la transformación radical que ha vivido el baloncesto profesional.

Gracias a Stern, la liga ha conseguido que siempre esté un paso adelante en al apartado de la tecnología en la nueva era digital con programas más sutiles y eficaces que muchas otras industrias estadunidenses.

Stern deja a Silver una NBA que brilla más que nunca, aunque detrás también hay interrogantes a las que el nuevo mando tendrá que hacer frente.