CIUDAD DE MÉXICO, 2 de febrero.- Desde que John Elway se retiró como bicampeón con Broncos, nueve pasadores fueron titulares por lo menos un partido hasta que otro quarterback histórico se hizo cargo: Peyton Manning.

Varios proyectos fracasaron por distintas circunstancias, sobre todo con la llegada en 2009 de Josh McDaniels en lugar de Mike Shanahan, quien llevara a Denver a ganar junto con Elway el trofeo Vince Lombardi en las temporadas de 1997 y 1998.

Tras la era de Elway, Shanahan había apostado por Jake Pummer (2003-2006) y después fue al draft de 2006 por Jay Cutler (selección 11 global), quien tres años después se enemistó con el recién llegado McDaniels luego de que éste intentara traer como quarterback a Matt Cassel, su ex pupilo con Nueva Inglaterra, donde era coordinador ofensivo.

Cutler tuvo que ser enviado a Chicago a cambio del modesto Kyle Orton, quien fue titular en 2009 y 2010 (aunque no jugó todos los partidos) y para 2011 el carismático Tim Tebow, en apenas su segundo año en la NFL, lo mandó a la banca.

El extraño Fenómeno Tebow deslumbró a muchos pues con todas sus limitaciones llevó a Denver incluso a eliminar a Pittsburgh en playoffs.

Pero John Elway, ahora flamante gerente general del equipo de sus amores, se mantuvo ecuánime ante el boom mediático; y cuando Manning fue considerado prescindible por Indianápolis, nadie en Denver dudó y Broncos puso dinero en la mesa.

Peyton llegó en 2012 a Denver tras un año completo batallando con una lesión en el cuello que dio lugar a cuatro operaciones.

En esa campaña logró el mejor récord de la Conferencia Americana, haciendo ver a Elway como un genio luego de depositar su confianza en un pasador de 36 años cuyo cuerpo ya no estaba al 100%.

Con marca de 13-3, Broncos recibió a Cuervos en el playoff divisional y un accidente  de la defensiva al final del tiempo regular mandó a la prórroga el partido que terminó 38-35 en favor de Baltimore, a la postre campeón del Super Bowl XLVII.

En este 2013, Manning simplemente tuvo la que quizá sea la mejor temporada para un quarterback en la historia de la NFL.

El equipo volvió a terminar con 13-3 y la ofensiva estableció marcas históricas, como las de más puntos (606); Manning implantó  récords de pases de TD (55) y de yardas por aire (5,477).

El veterano obtuvo así su quinto premio a Jugador Más Valioso de la NFL.

La mejor ofensiva de la Liga enfrenta a la mejor defensiva, la de Seattle, pero con argumentos cuasi surrealistas, como el hecho de que sus tres receptores titulares y su ala cerrada terminaron la campaña con por lo menos 10 recepciones de touchdown cada uno. Asimismo, el corredor Knowshon Moreno superó las 1,000 yardas y anotó por tierra en 10 ocasiones y en tres por aire.

Por si fuera poco, Matt Prater, el pateador, logró un gol de campo de 64 yardas, el más largo en toda la historia de la NFL.