NUEVA JERSEY, 1 de febrero.- La incógnita de la caída de una fuerte nevada en el MetLife de East Rutherdford (Nueva Jersey), durante la celebración del partido de la 48 edición del Super Bowl, que se disputará este domingo, desapareció por completo y ahora los Broncos de Denver y los Halcones Marinos de Seattle sólo piensan en proclamarse campeones.

Mientras que a medida que ha mejorado el tiempo, el precio de las entradas también han vuelto a subir y ahora ya el promedio no es de dos mil 500 dólares sino superior, además ya es muy difícil encontrarlas.

La seguridad está garantizada tanto por tierra, mar y aire, se trata de una prioridad nacional desde que se produjeron los atentados terroristas del 11 de septiembre.

El MetLife, que registrará una entrada de lujo de más de 80 mil espectadores que llenarán las gradas, será un fortín al que para llegar a su interior habrá que pasar todo tipo de controles de seguridad y detectores de metales.

Nueva York vive con una pasión especial el primer Super Bowl que se disputa en un campo al aire libre y en pleno invierno sin que al final los elementos climatológicos sean un impedimento para que el 48 Super Bowl bata toda las marcas de ingresos económicos (más de 600 millones de dólares), audiencia de televisión y comerciales.

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