NUEVA JERSEY, 29 de enero.- Por segundo día seguido, el corredor de los Halcones Marinos, Marshawn Lynch puso fin de manera abrupta su comparecencia ante la prensa, esta vez luego de siete incómodos minutos en los que si acaso contestó a unas cuantas preguntas.

Lynch se retorció en su asiento e inclinó la cabeza hacia atrás en varias ocasiones durante la pauta de 45 minutos que se fijó para responder a las preguntas de los periodistas en el hotel donde se hospeda el equipo de Seattle.

Sin tapujos, Lynch señaló que se presentó para evitar ser multado. El fullback Michael Robinson se encargó de responder a las preguntas dirigidas a Lynch.

"Esto no me gusta", susurró Lynch. "Estoy aquí porque no quiero que me multen".

Después de unos instanres, Lynch se levantó y se retiró escoltado por un policía.

Este mes, Lynch fue multado 50.000 dólares por no cooperar con la prensa de Seattle. La NFL dejó la sanción en suspenso, y dijo que la eliminaría si el jugador mejoraba su conducta. Luego de hablar durante seis minutos y medio en el día de prensa el martes, Lynch aceptó regresar para dar declaraciones al canal de televisión de la NFL, al cibersitio de los Seahawks y al canal de las fuerzas armadas de Estados Unidos.

Todo indica que Lynch no será sancionado.

"Es requisito que los jugadores participen y él participó", dijo el portavoz de la NFL Greg Aiello en un correo electrónico a The Associated Press. "Sus declaraciones de los últimos días han recibido mucha difusión".

Robinson, sentado a su izquierdo, bromeó sobre la situación al pedirle a Lynch que le diera una evaluación.

"¿Qué opinas de tu fullback?", dijo Robinson, riéndose. "¿Es un buen tipo?

"No", replicó Lynch.

"¿Qué?", preguntó un incrédulo Robinson.

"No", reiteró Lynch.

"Eso está mal", dijo Robinson, siguiendo la corriente. "Anoche salimos a cenar".

cmb