JERSEY CITY, 28 de enero.- Solía ser un delantero de poder en pos del aro en la Universidad de Portland State, pero hoy es un jugador clave en la ofensiva de Peyton Manning, al lado de Demaryius Thomas, Eric Decker y Wes Welker.

Julius Thomas, con su 1.96  metros de estatura y 113 kilos, es el ala cerrada de Broncos de Denver. Es el de las manos seguras y quien tiene el honor de haber completado pases históricos de Manning, como el número 51 de touchdown, que rompió el récord de Tom Brady. 

Ése fue uno de 12 envíos de anotación que cayeron en las manos de Julius, lo que rompió el récord de Broncos para un ala cerrada, que pertenecía a Shannon Sharpe, hoy miembro del Salón de la Fama. 

También fue el blanco principal de Manning en la final de la Conferencia Americana, con ocho recepciones para 85 yardas, una semana después de que logró dos atrapadas claves en terceras oportunidades para sellar el triunfo ante San Diego.

Con la baja temperatura que habrá el 2 de febrero en el Super Bowl quizá no sea tan fácil que Manning vaya profundo con sus receptores; es por ello que para muchos  analistas, Julius podría ser el factor X en favor de Broncos.

“No, esto no es algo que hubiese imaginado cuando tenía 20 años y jugaba basquetbol en la NCAA”, dijo Thomas. “Nunca pensé que competiría en el juego más grande. He sido muy bendecido en mi carrera atlética y voy a disfrutar esto”.

Thomas jugó futbol americano un solo año en el colegial. El coach Nigel Burton lo colocó como ala cerrada pensando que por su físico podría sacar ventaja. Inmediatamente eso ocurrió.

Hoy, el gerente general de Broncos, John Elway, dice que le recuerda mucho a Sharpe, su ex compañero, con quien ganó dos Super Bowls. “Aunque los cubras  con un esquinero, con un safety o con un linebacker, siempre sacarán ventaja”.

El peor enemigo de Thomas en la NFL han sido las lesiones. Se lastimó en su primera recepción como profesional: un esguince de tobillo el 18 de septiembre de 2011. Luego necesitó cirugía y no atrapó un solo balón en 2012.

Nadie lo ubicaba y sólo sus familiares y amigos lo escogieron para el fantasy football cuando Broncos abrió la temporada 2013 ante los campeones Cuervos.

Entonces, aquel 5 de septiembre,  se dio a conocer: tuvo cinco atrapadas para 161 yardas con dos touchdowns. Irónico, habían pasado 729 días desde su primera recepción en la NFL.

Terminó la campaña con 788 yardas, 65 recepciones, 12 de ellas de anotación... nada mal para el otrora basquetbolista.