NUEVA JERSEY, 27 de enero.- El pronóstico del clima que realizaron meteorólogos para el próximo domingo, día en el que se disputará el Super Bowl XVLIII, en Nueva York, es considerado como ordinario, tomando en cuenta las temperaturas promedio que se presentan en la zona donde se ubica el Estadio MetLife, inmueble que no cuenta con techo y ubicado en una ciudad con un invierno gélido.

Anthony Gigi, especialista del Servicio Meteorológico Nacional, dijo que el pronóstico para el partido contempla temperaturas máximas de 3,8 grados centígrados y mínimas de dos bajo cero, lo que representa condiciones promedio en el lugar.

Gigi dijo que se espera que un sistema de tormentas pase por la zona el sábado por la noche, lo que podría provocar una combinación de nieve y lluvia, aunque hay escasas probabilidades de precipitación.

Desde mayo de 2010, cuando se otorgó la sede del Super Bowl al estadio donde juegan los Jets y los Giants, hubo temores sobre la posibilidad de que una tormenta invernal afecte el partido. La liga y los funcionarios estatales han dispuesto planes de contingencia para ese caso.

Una posibilidad sería adelantar el partido al viernes o sábado, o posponerlo para el lunes. La otra contemplaría que el encuentro no comience a las 6:25 de la tarde, como está previsto.

La temperatura más baja registrada en la historia del Super Bowl fue de 39 grados Fahrenheit (3,8 centígrados), en el Estadio Tulane de Nueva Orleáns, en 1971, cuando los Cowboys de Dallas vencieron 24-3 a los Dolphins de Miami.

fdr