CIUDAD DE MÉXICO, 25 de enero.- Si el Super Bowl se va a tratar de la mejor ofensiva contra la mejor defensiva, Peyton Manning y Richard Sherman son los protagonistas ideales: el introvertido contra el extrovertido, el humilde contra el soberbio; uno de los mejores quarterbacks de toda la historia enfrentando al mejor defensivo contra el pase de la temporada.

Manning nació en la familia de la NFL. Con todas las comodidades de tener como padre (Archie) a un quarterback de Santos de Nueva Orleans. Sherman, por el contrario, creció en el barrio de Compton, uno de los más conflictivos en lo que respecta a pandillas.

Peyton, a sus 37 años, es el ideal mediático de la Liga: serio, cuidadoso con sus palabras y que lo más atrevido que puede hacer fuera del terreno es bromear en algún comercial de pizzas. 

Sherman, 12 años más joven que Manning, escogió otra forma de ser popular. El esquinero se pudo haber graduado de Comunicaciones en Stanford, pero jamás aparecerá al lado de Manning en el aparato de mercadotecnia de la NFL.

Más allá de haber sido líder de la campaña en intercepciones, con ocho, se convirtió en el tema de conversación esta semana luego de que evitó un touchdown en los últimos segundos en la Final de Conferencia ante 49’s.

Posteriormente, con la reportera Erin Andrews, de Fox, declaró efusivamente que él “era el mejor esquinero de la Liga” y que jugadas así “ocurrían cuando lo retaban con receptores lamentables como (Michael) Crabtree”.  Tal declaración le costó una multa de 7,875 dólares, impuesta ayer por la NFL.

Al final del camino, ambos son grandes jugadores que este 2 de febrero buscarán darle la corona a sus equipos cuando Seattle y Denver se enfrenten en el Super Bowl XLVIII.

Broncos fue el mejor de la Conferencia Americana (13-3),  con récord de puntos (606) en la historia de la Liga, con 55 de sus touchdowns mediante pases de su quarterback, quien terminó con 5,477 yardas por aire, otra marca.

Seattle registró también 13-3 en la Conferencia Nacional, con un despliegue implacable de su defensa que hizo evocar a los Cuervos de 2000, permitiendo en total 4,378 yardas 172 en promedio por partido.

“Nos gusta el reto. Como defensa le tenemos un respeto inmenso a Peyton Manning, como un competidor cabal; con lo competitivo que es nuestro equipo, uno no quisiera que fuera de otra manera. Se aspira a lo mejor de lo mejor, de lo contrario, no se siente que te toca el más grande reto de tu vida”, dijo Sherman.

Manning, por su parte, también habló ya de su rival: “Estoy apenas estudiándoles, pero de lo que he visto, no cabe duda que es una excelente defensa”.

El ataque de Denver promedió 37.9 puntos y 457.3 yardas por encuentro, y en la postemporada promedia 435 yardas con 25 puntos. Seattle permitió 14.4 puntos y 273.6 yardas por partido en 2013, los mejores promedios para una defensiva.