NUEVA JERSEY, 23 de enero.- Además de la preocupación por lo que la madre naturaleza puede deparar el próximo fin de semana, cuando se juegue el Super Bowl en el norte de Nueva Jersey, hay otro imponderable que puede causar una debacle por tránsito: el aficionado al fútbol americano.

La gran pregunta, además de si el 2 de febrero habrá otra tormenta como la que dejó caer más de 30 centímetros de nieve el martes, es si los miles de visitantes que se esperan atienden a la recomendación de los organizadores y dejan sus automóviles en casa o en el hotel.

Si los aficionados deciden usar el sistema de transporte público tienen numerosas opciones. Si no, descubrirán lo que ya saben los neoyorquinos, que la mínima alteración al sistema de tránsito, ya sea una reparación de caminos, un accidente o una mayor cantidad de vehículos circulando, puede alterar el delicado balance y volverlo un caos.

Eso pasa en un día normal.

"Hay cierto grado de angustia, para ser francos", dijo Jim Kirkos, director de la Cámara de Meadowlands, una organización empresarial del área cercana al estadio MetLife, donde se jugará el encuentro. "Pero en el comité organizador estudian esto desde hace tiempo y tienen un buen plan de transporte. Tendrán muchos recursos disponibles así que confío en que esto funcionará".

Debido a la distancia entre el centro de Nueva York y el estadio se han hecho muchos esfuerzos para que este sea el primer Super Bowl del transporte masivo.

De Times Square, donde se encuentran las atracciones del evento, a Florham Park, Nueva Jersey, donde entrenarán los Broncos, hay 36 kilómetros (20 millas) de distancia. En medio está Jersey, donde se hospedarán los equipos, East Rutherford, sede del estadio MetLife y el campamento de los Seahawks, y Newark, que albergará el marte el día de prensa.

El sistema de Transporte de Nueva Jersey, al tercero más grande de Estados Unidos, extenderá su servicio y pondrá más trenes en circulación desde el próximo miércoles, además de que habrá más autobuses hacia Nueva York entre el miércoles y el sábado.

La agencia ofrece un "súper pase" a un costo de 50 dólares que permite viajar en tren, metro y autobús del 27 de enero al 3 de febrero. El vocero del departamento de tránsito John Durso Jr. dijo que ya se han vendido unos 1.300 pases.

La Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, que opera los puentes y túneles entre ambos estados pondrá más trenes en servicio en la ruta Newark, Jersey, Hoboken y Manhattan a partir del próximo lunes.

Dos años de planeación se reducen a un objetivo: cómo mover a 80.000 personas o más el día del Súper Bowl bajo cualquier clima. Dos factores pueden ayudar a los organizadores, el primero es que hay menos congestión de tránsito y las restricciones reducirán el número de autos que pueden llegar al estadio.

Menos de 15.000 de los 28.000 lugares de estacionamiento existentes en el estadio estarán disponibles y están reservados a quienes tienen abonos de toda la temporada a un precio de 150 dólares (aunque algunos ya se vendían en eBay por más de 300).

Autobuses y limosinas no podrán descargar pasajeros y salir del lugar sino que deberán para el estacionamiento, por lo que tresnes y autobuses son la alternativa que, esperan los organizadores, sea la preferida de los aficionados.

cmb