BARCELONA, 23 de enero.- El presidente del Barcelona, Sandro Rosell, acaba de presentar su dimisión irrevocable en una reunión de urgencia con sus directivos en el Camp Nou.

“Mi etapa ha terminado”, han sido algunas de las palabras de Rosell.

Josep Maria Bartomeu, vicepresidente deportivo, será el nuevo presidente hasta el 2016.

La renuncia ocurre en medio de una investigación de la justicia española por la supuesta irregularidad en el fichaje de Neymar.

Rosell abandona el cargo por sentirse agotado y enfadado por los constantes ataques que, en su opinión, recibe el club en el ámbito judicial, aunque la razón fundamental es la incompatibilidad que existe entre la presidencia y una eventual imputación judicial, que podría desprenderse de la querella que admitió a trámite la Audiencia Nacional contra él.

Hace dos días, el juez Pablo Ruz de la Audiencia Nacional admitió a trámite una querella contra Rosell, y que en breve se ampliará a los vicepresidentes Josep María Bartomeu y Javier Faus, como anunció recientemente el abogado Felipe Izquierdo, que lleva el caso del socio querellante, Jordi Cases.

Además, en su comparecencia, Rosell subrayó que no se sentía cómodo con los ataques que ha recibido por anónimos, así como su familia.

Rosell fue elegido presidente por los socios en junio de 2010 tras dos mandatos consecutivos de Joan Laporta. Tenía previsto presentarse a la reelección en 2016.

El último presidente del Barsa en dimitir fue Joan Gaspart en 2003.

ald