BARCELONA, 23 de enero.- El FC Barcelona convocó a las 11:00 horas de hoy una reunión de urgencia para abordar un único punto, el futuro de la junta directiva, después de que haya trascendido que el presidente de la entidad, Sandro Rosell, se esté planteando dimitir.

La razón del encuentro viene precedida de una reunión que ha mantenido el mandatario en su domicilio barcelonés junto a sus vicepresidentes Javier Faus y Josep Maria Bartomeu, con el director general, Antoni Rossich, y con el nuevo jefe de comunicación, Albert Montagut.

En ella, algunas informaciones, sin confirmar por ningún miembro del club, apuntan que Rosell habría decidido decir adiós, a falta de finalizar su mandato dentro de dos años y medio, y que su vicepresidente deportivo y amigo personal, Josep Maria Bartomeu, ocuparía la vacante hasta el final de la temporada, en que se convocarían elecciones.

La intención, según estas informaciones que han circulado entre periodistas y vinculadas a algún miembro de la junta, a pesar de que no han podido ser confirmadas, es que el grueso de la junta renunciaría a continuar en unas futuras elecciones, no así el vicepresidente Carles Vilarrubí, quien tomaría el relevo como candidato.

La situación de estrés que vive el Barcelona en los últimos días viene dada por la posibilidad de que el presidente del Barcelona sea imputado por la Audiencia Nacional, después de que un socio (Jordi Cases) presentase una demanda contra el presidente azulgrana por irregularidades en el contrato del jugador brasileño Neymar.

El lunes, el diario 'El Mundo' publicó unas cifras del contrato del jugador (95 millones de euros) que poco tenían que ver con las que ha ido ofreciendo el club desde la llegada de Neymar (57.1).

En una comparecencia pública el mismo lunes para presentar la remodelación del Camp Nou, Rosell insistió en la cifra que ha facilitado siempre el club (57.1) y emplazó al juez Pablo Ruz a que lo citase para declarar.

Al día siguiente, martes, el magistrado admitió a trámite la querella del socio contra el presidente, y hoy el Barcelona presentó un escrito para que Pablo Ruz se inhiba de conocer el caso.

A pesar de ello, y viendo la posibilidad de ser imputado, y después de que una fuente de la directiva haya confesado que Rosell "está cansado y enfadado", el presidente podría haber determinado poner fin a su carrera como máximo mandatario del Barcelona, como así se entiende que ha trasladado a su círculo de directivos más cercanos.

A pesar de esta posición, en la junta también existe la idea de convencer a Rosell para que mantenga las riendas de la entidad y continúe en el cargo, aunque existe la posibilidad de que el socio demandante extienda la petición de imputación a otros directivos, como es el caso de Faus y Bartomeu.

En las oficinas del Camp Nou, Rosell convocó a los suyos para ofrecer su posición acerca del futuro inmediato que ha decidido, y que se espera que se dé a conocer posteriormente, aunque el Barcelona aún no ha convocado a los medios a una conferencia de prensa.

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