BARCELONA, 21 de enero.- El Real Madrid encarriló los cuartos de final de Copa ante el Espanyol en Cornellà con un gol de Benzema en el minuto 26 aunque, tras resistir una avalancha de ocasiones en la primera parte, los blanquiazules mejoraron y ambos equipos pudieron cambiar el resultado del duelo.

Los dos porteros tuvieron que lucirse. Kiko Casilla, por parte catalana, aguantó varios uno contra uno de Di María y Benzema, mientras que Casilla tuvo que enfrentarse a un inspirado Sergio García y salvar el empate en el 83 frente a Jhon Córdoba. El 0-1 oxigena a los de Ancelotti, pero no sentencia los cuartos.

El primer aviso lo dio el Madrid a los cuatro minutos. Ronaldo retó a Sidnei a un uno contra uno, descubrió un espacio y probó el disparo cruzado. Su tiro acabó fuera. La presión era del bloque de Ancelotti y los de Aguirre, que volvía a los banquillos tras cuatro partidos de sanción, esperaban a la contra.

Con este planteamiento, Sergio García creó la mejor ocasión para el Espanyol en el minuto 17. El capitán, tras un pase de Lanzarote, regateó a sus defensores por la banda derecha y puso un balón perfecto a Pizzi en el punto de penalti. El portugués, con tiempo para encarar y chutar, envió la pelota por encima del larguero.

En el 21, Cristiano Ronaldo, dispuso de una oportunidad todavía mayor. El luso se encontraba en la frontal y sin oposición de la defensa blanquiazul, se dio media vuelta y asestó un latigazo que Casilla desvió por poco. El balón se estrelló en el interior del poste y salió rebotado.

Cinco minutos después, el Espanyol no tuvo esa fortuna. Arbeloa puso un centro que tocó Bale y remató de cabeza Benzema, liberado de su marca. La pelota botó y acabó dibujando una parábola imposible para el portero catalán. El Madrid se creció tras el gol y Ronaldo intentó una chilena en la siguiente jugada.

Ancelotti quería sentenciar la eliminatoria en Cornellà y no bajó el ritmo. Siempre con peligro, los intentos de Cristiano y Benzema ponían en alerta a Casilla. Di María, en el 44, puso a prueba de nuevo al meta anfitrión, ovacionado, de falta directa. De todos modos, los catalanes aguantaron el vendaval hasta el descanso.

La segunda mitad arrancó con el mismo escenario, con el Madrid empujando al Espanyol a su área y los de Aguirre intentando sorprender a la contra. Pudo hacerlo en el minuto 50 en una carrera de Torje. El extremo acabó en el suelo tras cruzarse con Di María, aunque el árbitro no señaló nada.

Pero el mayor argumento ofensivo de los 'pericos' era Sergio García. El delantero dispuso de dos ocasiones casi consecutivas en las que dejó sentados a los centrales del Madrid. Falló su puntería, aunque su atrevimiento cambió el tono del encuentro. Ahora no había sólo un único protagonista del choque.

El capitán del Espanyol seguía como su mejor baza, mientras que los blancos hacía gala de su velocidad y pegada. Benzema, tras un error de Sidnei, en el 66, dispuso de un uno contra uno ante Casilla y optó por chutar antes que pasar a Ronaldo, solo. El tarraconense tuvo que solventar un mano a mano con Di María justo después.

Los de Aguirre también probaron los reflejos de Casillas. En el 83, Jhon Córdoba controló a la perfección un pase de Sergio García, a la espalda de los defensas, y encaró al portero madridista. El balón se estrelló contra Iker. Los dos metas firmaron una noche para enmarcar.

En los últimos minutos, los locales dispusieron de varios saques de esquina y segundas jugadas que alimentaron la esperanza de la afición de Cornellà, aunque no modificaron el resultado final. El 0-1 da ventaja al Madrid, aunque el Espanyol, como quería, no dice adiós a la Copa del Rey. Falta la vuelta, el próximo martes.

cmb