CIUDAD DE MÉXICO, 21 de enero.- Pumas sigue siendo un avispero. Ruido por todos lados y malos resultados que le han llovido de todas partes.

El día después de la renuncia no aceptada a Mario Trejo, vicepresidente deportivo, el entrenamiento se realizó en  un ambiente funerario.

“Nos hemos comprometido con el rector (José Narro Robles) a sacar el equipo adelante, y hacer lo que se tenga que hacer para revertir esta situación, lo tenemos muy claro”, declaró el directivo en las inmediaciones del Estadio Olímpico.

El problema que se le presenta a Trejo, que vive su segunda etapa al frente del club como vicepresidente deportivo, es que el entrenador que decidió aguantar en consenso con el presidente del patronato Jorge Borja, es el que peores números de efectividad arroja.

Desde que Borja tomó la presidencia del equipo en enero del 2012, José Luis Trejo ha sido su peor elección.  El estratega ha perdido seis de sus doce partidos dirigidos y sólo ha ganado uno.

“La exigencia es la que nosotros nos marcamos. Hay que ganar, esto es de ganar, ya estuvo bien de explicaciones, ya estuvo bien de proyectos y de esperar”, afirmó fuerte el directivo Mario Trejo.

Para el partido hoy de la Copa MX contra Delfines de Ciudad del Carmen, el equipo pondrá a la mayoría de los jugadores importantes, sobre todo para que los refuerzos como Dante López e Ismael Sosa tomen ritmo.

“No quiero que los aficionados nos apapachen o perdonen estupideces que pudiéramos hacer, pero sí que estén con nosotros. A la afición le rogamos que nos apoye.”

Y continuó con un tono más elevado y de hartazgo: “Con todo respeto, si a Delfines no le podemos ganar en nuestra cancha, con nuestra afición, con nuestro cuadro titular en su gran mayoría, ¡caramba!”.

El partido de Copa, intrascendente en un inicio, se convertirá en un catalizador para el equipo y determinará en gran medida quiénes seguirán en la institución. Por lo pronto, Mario Trejo presentó su renuncia el domingo y sabe que todo está en el aire.

“Hay paciencia pero si hay también una situación de querer destituir a alguien, el que se tendría que ir es un servidor”, dijo.

Confesó el directivo universitario que en las charlas sostenidas durante los entrenamientos con el técnico José Luis Trejo, mantiene el optimismo por mejorar.

Jugadores como Leandro entienden de la dificultad por la que atraviesan cuando había muchas esperanzas en ellos de revertir la situación.

“Hay vergüenza deportiva ante la afición y sabemos de la importancia de ganar. Pumas es un equipo grande que no puede estar en los últimos sitios.”