MELBOURNE, 20 de enero.- El tenista español Rafael Nadal superó el día de hoy al japonés Kei Nishikori para colocarse en los cuartos de final del Abierto de Australia, en un partido donde el ibérico sufrió, no sólo por la resistencia del jugador oriental, sino por presentar una herida abierta en la mano izquierda durante gran parte del encuentro.

La lesión que presenta Nadal podría costarle el torneo, aunque el jugador no tiene planeado parar a pesar de saber las consecuencias de seguir.

"No es doloroso pero sí es difícil de cubrir, y si lo hago me impide sentir la bola y la raqueta", dijo Nadal mostrando su mano abierta con la llaga en la parte superior del centro de la palma. "Si sigo así me la voy a destrozar", comentó.

Nadal explicó que hace unos días se inflamó pero ahora está "en carne viva", y dijo que no será impedimento para dejar de entrenar.

"El torneo está complicado así porque necesitaría cinco días para que la piel se recuperase y juego dentro de dos días", advirtió el número uno del mundo. "Hay que prevenir y tratarla con todo lo que disponen los médicos, porque mi torneo está en peligro y no creo que pueda jugar sin vendaje el resto del torneo", aseguró.

Convencido de que tendrá que jugar cubriendo esa zona, Nadal asumió el riesgo. "Es verdad que se pierde un poco de sensibilidad, pero no voy a ganar ni a perder por eso", dijo.

Sobre su próximo rival, el búlgaro Grigor Dimitrov, comentó que "está destinado a estar arriba" y que "tiene todo el talento para ser uno de los mejores de mundo y optar a ganar torneos como este".

"Su revés cortado es espectacular, y con el liftado, al ser a una mano, algunas veces comete algún error. Contra él hay que jugar con calidad y posición igual que hice contra Monfils", comentó.

"A día de hoy mi juego tiene más argumentos para jugar mejor contra este tipo de jugadores, pero hoy con el viento perdía pista. La clave es tener moral y confianza", aseguró Nadal.

 

fdr