CIUDAD DE MÉXICO, 19 de enero.- En el asentamiento de Lakewood, California, el basquetbol otorga un aire de normalidad. Equipos, diversión, competencia y esfuerzo. Un retrato de lo más común si uno piensa sólo en la acción y se deshace del escenario. Ahí, como parte del contenido, Kyle Korver identificó el balón como medio de superación y la línea de tres puntos como su lugar de permanente trabajo.

Las canchas callejeras en la ciudad sirvieron de práctica, aunque fue en la Universidad de Creighton donde el delantero de los Halcones precisó los bombardeos de larga distancia. Tal vez en Korver no recae la publicidad de otras leyendas del triple en la historia de la NBA como Reggie Miller, Ray Allen o Peja Stojakovic, sin embargo, su nombre aparece en el radar como uno de los mejores de todos los tiempos.

108 Juegos consecutivos acumula Korver encestando un triple

Superó el récord de juegos consecutivos con un triple que en 1996 impuso Dana Barros (89), y ha superado a otros tripleadores históricos como Michael Adams (79), Dennis Scott (78) y Stojakovic (61). Actualmente sigue incrementando el registro de la mayor cosecha de partidos consecutivos anotando detrás de la línea de tres teniendo 108 partidos. La impresionante cifra incluye 31 duelos de la campaña 2013-14 y 73 de la anterior.

“Todos apreciamos lo que puede hacer. Es capaz de arreglárselas para abrir espacios y hacer tiros difíciles. Su profesionalismo y ética de trabajo son fuera de serie”, señaló el entrenador Mike Budenholzer, uno de los mayores soportes que Korver ha encontrado en Atlanta.

Durante su etapa como universitario, el delantero de 2.01 metros de altura llegó a ser el quinto máximo anotador de su instituto y, sin más argumentos que su mecánica para disparar con acierto, fue seleccionado en la segunda ronda por los Nets de Nueva Jersey en el draft de 2003. Casi en seguida llegó a los Sixers de Filadelfia, donde Allen Iverson, además de hacerle pagar derecho de piso, le hizo aprender a tomar decisiones.

46 por ciento de efectividad en triples tiene Korver esta temporada

“Siempre hay algo preparado para los novatos cuando llegan a la NBA”, aseguró Korver, como tratándose de una ley implícita en el interior de cada vestuario. Al menos a él, mientras acumulaba minutos y se hacía conocer en la liga, le tocó hacerse cargo de la ropa sucia y destinó sus primeros salarios a los caprichos de los jugadores de mayor experiencia. “A veces tenía que comprar donas para todos”, agrega un tanto menos apurado que antes. Durante dos meses tuvo que llevarle el periódico a Eric Snow, para cuando terminaran los entrenamientos.

Con los Sixers compitió en el concurso de triples del Juego de Estrellas en 2004 y 2005, alcanzando el tercero y segundo lugar, respectivamente. En su segundo año Korver compartió el primer puesto en cuanto a tiros de tres encestados junto con Quentin Richardson, ambos con una suma de 226.

Después de algunos ajustes en el cuadro de Filadelfia y de no participar en el concurso de triples de 2006, pasó por el Jazz de Utah (2007-2010) y los Toros de Chicago (2010-12) hasta llegar a Atlanta (2012), un lugar donde, además de sentirse arropado, ha servido de catapulta para llegar a los libros de historia. Y aunque pocas veces se le ve a Korver driblar o intentar ser profundo bajo el aro, es parte fundamental de unos Halcones que con su marca de triples siguen apuntando a estar en playoffs (20-19).