CIUDAD DE MÉXICO, 18 de enero.- Leyendas del boxeo mexicano, empresarios, ex atletas, dirigentes deportivos y políticos asistieron ayer al Panteón Francés para estar en los servicios funerarios en honor a José Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), quien falleció el jueves.

Martha Saldívar, viuda de Sulaimán, y sus seis hijos recibieron las muestras de afecto. Entre los asistentes destacaron ex campeones mundiales como Rubén Puas Olivares, Ultiminio Ramos, Carlos Zárate y Daniel Zaragoza, quienes reconocieron que el boxeo se transformó durante la gestión de 38 años de don José.

“Fue un muy buen dirigente, ojalá y pronto salga otro igual que él, aunque está difícil”, declaró Olivares, ícono del boxeo nacional en la década de los 70.

La boxeadora Ana María La Guerrera Torres también fue de las primeras en presentarse en la funeraria y mostró su tristeza por la partida de una de las personas que más la apoyó cuando el pugilismo apenas era abierto para que las mujeres pudieran practicarlo.

“Don José Sulaimán logró que los promotores se fijaran en nosotras y que nos empezaran a dar bolsas más parejas. Estos últimos años tuve una buena amistad con él, quería mucho a mi hijo, el mayor.”

Las personalidades de la esfera deportiva que asistieron no se limitaron a ser únicamente boxeadores y así los medallistas olímpicos Carlos Mercenario y Jesús Mena, actual titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deportes (Conade), estuvieron en los servicios funerarios para despedir a uno de los dirigentes mexicanos más representativos a nivel internacional.

“Fue un gran ser humano y siempre buscó estar del lado del deportista. Últimamente estuvimos con proyectos con él y el CMB, y esperamos que los podamos lograr más adelante”, expresó Mena.

Alrededor de las 13:00 horas decenas de representantes de los medios de comunicación estaban instalados afuera de la funeraria, hasta que al más puro estilo Sulaimán, a quien le gustaba estar cerca de los reporteros, dieron la orden para que pasaran al recinto. Por un momento se perdió la calma que reinaba dentro del primer piso del inmueble que cuenta con ocho capillas, todas reservadas para Sulaimán.

Los servicios funerarios continuarán hoy y se espera la llegada de los ex boxeadores Julio César Chávez, Óscar de la Hoya y el promotor Don King, entre otras personalidades.

Mañana lo restos serán cremados y el lunes se realizará una ceremonia religiosa en la Basílica de Guadalupe, que será el último adiós.

Carlos Slim muestra su pesar

El empresario Carlos Slim y Manuel Mondragón y Kalb, Comisionado Nacional de Seguridad del Gobierno Federal, asistieron al servicio funerario de José Sulaimán, en el que reconocieron la calidad de persona del fallecido dirigente del Consejo Mundial de Boxeo.

Slim estuvo un breve lapso en el que dio su pésame a la señora Martha Saldívar, viuda de Sulaimán, y a sus hijos.

“Toda su vida dentro del boxeo es muy conocida, pero hay que recordar más al gran hombre, al ser humano”, comentó Slim sobre el dirigente, quien falleció en Los Ángeles el jueves.

El vínculo de Slim con Sulaimán los llevó hace un par de años a promover una pensión vitalicia a 27 ex campeones mundiales de boxeo mexicanos, recursos que son donados por parte del empresario.

Pocos minutos después del arribo de Slim, se presentó Mondragón y Kalb, uno de los grandes amigos de Sulaimán los más recientes 35 años.

“Vimos juntos muchas peleas y, antes, nos dábamos nuestros agarres. Él me decía ‘va a ganar éste por esto y esto otro’ y yo le decía que no, y siempre le ganaba yo”, comentó Mondragón, quien poco después rió con su anécdota.

El presidente del Comité Olímpico Mexicano (COM), Carlos Padilla Becerra, reconoció el impulso que Sulaimán dio al deporte amateur y el apoyo que brindó a los atletas.

El final de una era

Mauricio Sulaimán, hijo del fallecido presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), José Sulaimán, no tiene interés en continuar con las labores de su padre al frente del organismo boxístico.

Durante el funeral Mauricio, quien en los últimos años cumplió diferentes funciones en el CMB, descartó sus intenciones de promoverse como el nuevo líder, que su padre encabezó por más de 30 años.

“No me interesa quedarme como presidente del Consejo Mundial de Boxeo, lo único que quiero es recordar a mi papá como lo que fue, un gran líder, entregado a lograr cosas positivas, y no, yo estuve en el box por él, para estar junto a él, nada más”, señaló Mauricio.

Feliz en sus últimos días

Mauricio explicó que en octubre la salud de su padre estuvo demasiado delicada, incluso aún más que lo que estuvo hace unos días, y califica casi como milagroso que haya conservado la vida en aquella ocasión.

Tras esto don José permaneció hospitalizado en el mismo hospital de UCLA, en Los Ángeles, pero ahí tuvo la oportunidad de estar rodeado de sus seres queridos y de dejarles, aunque sin saberlo, unos gratos últimos recuerdos.

“Lo disfrutamos noviembre y diciembre de una manera increíble. Navidad siempre fue la fecha más importante para él, gracias a Dios estuvimos todos mis hermanos y sus nietos con él, y nos contó la historia de los Reyes Magos y Santa Claus.”