CIUDAD DE MÉXICO, 17 de enero.- La lucha contra el dopaje en el deporte profesional de México es un tema  en el que priva la discrecionalidad porque cada liga establece sus reglas, determina sus castigos y elige en qué laboratorios aplica los análisis a sus jugadores. Eso genera la carencia de un sistema nacional antidopaje y la carencia de parámetros específicos a los procedimientos que siguen las ligas MX (futbol), Pacífico y Verano (beisbol), y la LNBP (baloncesto), pues además internacionalmente tienen diferentes organizaciones rectoras.

La Liga MX y la LNBP tienen como eje rector el reglamento de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés), que de manera general establece controles en competencia, controles sorpresa y castigos mínimos de dos años a quien incurra en dopaje.

En la Liga MX se han reportado dopajes en las últimas temporadas, pero no ha habido sanciones. La última fue la exoneración de los jugadores, cuyos nombres jamás se revelaron oficialmente, porque consideraron que el clembuterol (sustancia prohibida que fue encontrada en los cuerpos de los jugadores) es un problema de salud pública.

En la LNBP tampoco ha habido castigados. El último registro fue Noé Alonzo jugando con la selección en los Centroamericanos y del Caribe de 2010, donde dio positivo por hexanamida y fue suspendido por dos años.

En la actualidad ambas ligas realizan sus análisis antidopaje en el laboratorio de la Conade, que tiene la certificación de la WADA. “Se eligen cinco jugadores por equipo, los análisis de orina los hacemos en el laboratorio de Conade que tiene aval internacional”, explicó Juan González, presidente de la LNBP.

Los costos de cada análisis de la LNBP y de la Liga MX son de mil 740 pesos. En ambos casos, los castigos son a partir de la reglamentación internacional del Código Mundial Antidopaje; aunque en México suelen condonarse castigos argumentando problemas de salud pública.

Reglas propias se manejan en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) y la Liga Mexicana del Pacífico (LMP). La primera tiene un régimen más estricto y apegado a los estándares internacionales, en la segunda sólo es simbólico.

“Todo jugador debe hacerse el examen antidoping para ser activado en el roster y debe dar un resultado negativo para poder seguir jugando”, explica Plinio Escalante, presidente de la liga de verano. “Dos veces durante la temporada, sin que los equipos estén enterados, enviamos a los médicos a tomar muestras de cinco jugadores por equipo, al azar. Las tomas se envían a los laboratorios y después de obtener los resultados se comunica a los equipos”, detalla Omar Canizales, presidente de la LMP.

En el beisbol de verano hay suspensiones por primero y segundo positivos, y en el tercero es de por vida. Si un jugador extranjero llega a México debe someterse al filtro antidopaje: con el resultado negativo puede jugar, pero si es positivo no podrá hacerlo jamás, como sucedió hace dos años con el cubano José Canseco.

En el Pacífico, los exámenes se realizan en laboratorios privados, y un positivo implica suspensión de 25 juegos, aviso al equipo y trabajo con el jugador para que no se repita la situación. “Si el pelotero pertenece a una organización de Grandes Ligas no lo podemos testar porque hay un acuerdo con el sindicato de jugadores de que las organizaciones de Grandes Ligas se lo hacen,”, explica Canizales.

Enfoques distintos también tiene el proceso para comunicar los positivos. En la LMP se mantiene la discrecionalidad, mientras las otras tres son reportadas a WADA por utilizar un laboratorio certificado.

Al hacerlo público, la Liga MX ha dado a conocer la cantidad de casos sin revelar nombres, en el Pacífico se mantiene la confidencialidad, el verano notifica a jugador, club y luego se hace público.

 

EXÁMENES EN BARATA

Los exámenes antidopaje que realiza la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) en el laboratorio de la Conade cuestan mil 740 pesos cada uno, los resultados se entregan cuatro días después de ingresar y sólo analizan muestras de orina, de acuerdo al convenio de colaboración firmado por ambos organismos y el cual fue consultado por Excélsior.

El precio, por debajo de los estándares mundiales que oscilan en 300 dólares (alrededor de 4 mil pesos), responde a la falta de actualización en las tarifas de la Conade y a que no se analizan muestras de sangre que detectarían dopaje de última generación como EPO, CERA, HBOCS, IRMS.

Ese precio fue fijado por la Junta Directiva de la Conade en su sesión del 18 de marzo de 2010, antes de que el laboratorio recibiera la certificación de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés). Ahora que cuenta con ese grado internacional, hace falta una actualización.

El convenio fue firmado a mediados de año y, de acuerdo con una solicitud de información, entre julio y octubre de 2013 la Femexfut envió 106 pruebas por las que pagó 184 mil 440 pesos.

La petición de la Femexfut fue realizar los exámenes antidopaje que solicita la FIFA. Es decir, muestras de orina en las que se detectan esteroides, estimulantes, narcóticos, bloqueantes, corticosteroides, diuréticos, LH, HCG, canabinoides y agonistas.

El convenio establece un “Programa de Prevención y Control de Dopaje de los deportistas de la Federación Mexicana de Futbol” en cuatro pasos: análisis de muestras, entrega de actas a través del sistema Adams, realizar prueba B en caso de que la primera sea analítica adversa y entrega de todas las actas de resultados (positivo o negativo) a la Femexfut).

Se establece que la prueba B cuesta mil 450 pesos, IVA incluido, y para realizarla se seguirá el protocolo internacional. También se obliga a Conade “a guardar la confidencialidad del caso mientras dure el convenio, y por 10 años posteriores”.

El número de muestras analizadas dependerá del calendario de eventos que tenga la federación.

El convenio entre ambas instituciones sólo incluye a la Liga local, pues a selecciones nacionales no se cobra el servicio de acuerdo al artículo 125 de la Ley General de Cultura Física y Deporte.

 

FASES DEL PROCESO ANALÍTICO

1.- Análisis de muestras.

2.- Entrega de actas a través del sistema Adams-Wada-Ama

3.-Realizar la prueba B en caso de un resultado adverso en la A.

4.- Entregar todas las actas de resultados (negativos o adversos) a la liga que solicita los exámenes.